El 8 de diciembre es uno de los últimos feriados nacionales del 2022. Y lo es ya que se conmemora la Inmaculada Concepción de la Virgen María. La Inmaculada Concepción de María, conocida también como la Purísima Concepción, es un dogma de la Iglesia católica proclamado en 1854 que sostiene que la Virgen María estuvo libre del pecado original desde el primer momento de su concepción por los méritos de su hijo Jesucristo, recogiendo de esta manera el sentir de dos mil años de tradición cristiana al respecto. Se celebra el 8 de diciembre, nueve meses antes de la celebración de la Natividad de la Virgen el 8 de septiembre.
No debe confundirse este dogma con la doctrina del nacimiento virginal de Jesús, que sostiene que Jesús fue concebido sin intervención de varón mientras que María permaneció virgen antes, durante y después del parto.
Al desarrollar la doctrina de la Inmaculada Concepción, la Iglesia católica contempla la posición especial de María por ser madre de Cristo, y sostiene que Dios preservó a María desde el momento de su concepción de toda mancha o efecto del pecado original, que había de transmitirse a todos los hombres por ser descendientes de Adán y Eva, en atención a que iba a ser la madre de Jesús, quien también es Dios. La doctrina reafirma con la expresión «llena de gracia» (Gratia Plena) contenida en el saludo del arcángel Gabriel (Lc. 1,28), y recogida en la oración del Ave María, este aspecto de ser libre de pecado por la gracia de Dios.
La historia detrás de la efeméride
Esta fecha fue instituida por el Vaticano en 1854, durante el papado de Pío IX quien, tras realizar una consulta con el episcopado mundial, confirmó la celebración especial para ese día.
En 1854 Pio IX anunció los aspectos principales de este dogma en la basílica de San Pedro, en Roma, y puntualizó: “declaramos que la doctrina que dice que María fue concebida sin pecado original es doctrina revelada por Dios y que a todos obliga a creerla como dogma de fe”.
En la Argentina se proclamó feriado nacional porque es un país católico
Los dogmas marianos
Un dogma es una proposición que se asume como principio innegable e irrefutable de una ciencia o doctrina. Por lo tanto, los dogmas marianos son verdades consideradas irrefutables por la Iglesia católica que se relacionan a la Virgen María. Hasta ahora la Iglesia ha declarado cuatro verdades sobre María en forma dogmática: María Madre de Dios, María Siempre Virgen, La Inmaculada Concepción de María y la Asunción de María.





