Cuál es el queso más saludable para bajar de peso y mejorar la dieta
El queso no está prohibido si querés bajar de peso. La clave es elegir la variedad adecuada y controlar las porciones. Cuál es el más saludable.
El queso no está prohibido si querés bajar de peso. La clave es elegir la variedad adecuada y controlar las porciones. Cuál es el más saludable.
No todos los quesos son iguales: sus diferencias nutricionales dependen del tipo de leche, el proceso de elaboración y el tiempo de maduración, factores que determinan su contenido de grasa, proteínas, calcio y calorías.
LEER MÁS ► 5 alimentos antiinflamatorios que no deben faltar en la dieta de mujeres mayores de 50
Cuando el objetivo es perder peso o reducir la grasa corporal, el queso más recomendado es el queso fresco, especialmente variedades como ricotta (requesón), mozzarella fresca y queso de Burgos. Estos quesos son los menos calóricos, contienen menos grasa y son más fáciles de digerir que los quesos curados.
A diferencia del parmesano, el cheddar o el manchego —que concentran más grasas y calorías—, los quesos frescos tienen mayor contenido de agua, lo que reduce su aporte energético y aumenta la sensación de saciedad sin sumar demasiadas calorías.
Los quesos curados (parmesano, cheddar, manchego) contienen entre 350 y 430 calorías cada 100 gramos, además de altos niveles de sodio. Por eso no son recomendables si buscás bajar de peso o si tenés hipertensión.
En cambio, los quesos frescos aportan entre 120 y 200 calorías por cada 100 gramos, menos grasa y menor cantidad de sal. Además, son una buena fuente de proteínas de calidad y calcio biodisponible, beneficios clave para mantener la masa muscular y fortalecer los huesos durante un plan de descenso de peso.
Del más calórico al menos calórico:
Si estás a dieta, el mejor queso es el ricotta o queso de Burgos, seguido por la mozzarella fresca. Son bajos en grasa, ricos en proteínas y versátiles en la cocina.
LEER MÁS ► 22 alimentos que ayudan a dormir mejor: cómo sumarlos a una dieta saludable
No. El queso no está prohibido, pero hay que regular la cantidad. Aporta proteínas y calcio, genera saciedad y puede formar parte de una alimentación equilibrada. Lo ideal es consumirlo en porciones moderadas (30 a 50 gramos por día) y acompañarlo con alimentos saludables como verduras, frutas o pan integral.
Cómo incluir queso de forma saludable
Elegir variedades frescas antes que curadas.
Combinarlo con verduras o frutas (tomate, espinaca, pera, uvas).
Usarlo como fuente de proteína en desayunos o meriendas.
Evitar mezclarlo con fiambres o salsas grasas.
Preferir versiones reducidas en sodio si hay hipertensión.