En la semana del 8M, Laura Tarabella asume como la primera rectora mujer en la historia de la UNL
La asunción se produce a dos días del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, y se inscribe en un proceso más amplio de transformación en la UNL.
Laura Tarabella proviene del campo de las ciencias sociales y las humanidades, una tradición académica que históricamente tuvo menor presencia en la conducción de la UNL.
Este viernes 6 de marzo, a las 11, la Universidad Nacional del Litoral (UNL) vivirá un hecho inédito en su historia institucional. En el Paraninfo de la casa de estudios asumirán las nuevas autoridades electas para el período 2026-2030: Laura Tarabella como rectora y Liliana Dillon como vicerrectora. Será la primera vez que la conducción superior de la universidad centenaria esté encabezada por dos mujeres.
La asunción se produce en la semana previa al 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, y se inscribe en un proceso más amplio de transformación en la representación de género dentro de los espacios de conducción universitaria. El hecho adquiere además una dimensión simbólica para la UNL, una institución que desde su fundación formó parte de los debates académicos y políticos más relevantes del país, pero que hasta ahora nunca había tenido una mujer al frente del rectorado.
Una trayectoria atravesada por la universidad pública
Oriunda de San Vicente, en el departamento Castellanos, Tarabella llegó a la ciudad de Santa Fe a comienzos de los años noventa para iniciar sus estudios universitarios en un contexto económico que ella misma describió como complejo. “Con mucho esfuerzo de mi familia pude continuar los estudios en Santa Fe”, recordó en diálogo con AIRE tras ser electa, hace algunas semanas.
Profesora de Geografía formada en la actual Facultad de Humanidades y Ciencias (FHUC), su recorrido académico y profesional estuvo vinculado desde temprano a la universidad pública. Durante sus años de formación fue ayudante alumna, realizó pasantías y participó en distintas actividades académicas. “Santa Fe me adoptó y yo adopté a Santa Fe”, expresó al referirse a su vínculo con la ciudad, aunque remarcó que mantiene una fuerte identidad con el interior de la provincia.
Su trayectoria incluye también una extensa participación en la gestión universitaria. Fue consejera estudiantil y presidenta del Centro de Estudiantes en la FHUC, luego consejera por el claustro docente y más tarde ocupó cargos de gestión como directora de carrera, secretaria académica del rectorado y decana de la Facultad de Humanidades y Ciencias, cargo para el que fue electa en 2018 y reelecta en 2022.
Un hecho simbólico para las mujeres en la universidad
La asunción de Tarabella tiene además una dimensión simbólica vinculada al proceso de mayor participación femenina en los espacios de decisión. “Para las mujeres va a significar la materialización de un trabajo de muchos años para que podamos seguir asumiendo espacios de liderazgo”, afirmó.
La asunción de Tarabella tiene además una dimensión simbólica vinculada al proceso de mayor participación femenina en los espacios de decisión.
La nueva rectora recordó que la UNL desarrolló desde fines de los años noventa políticas institucionales vinculadas a la perspectiva de género y que distintas unidades académicas impulsaron debates en esa dirección. Aun así, advirtió que la presencia femenina en los máximos cargos del sistema universitario argentino continúa siendo minoritaria.
“Ese cuadro en la galería de rectores va a representar que una mujer también fue rectora de esta universidad”, señaló, aludiendo al espacio institucional donde se exhiben los retratos de quienes condujeron la casa de estudios a lo largo de su historia.
Una conducción con origen en las ciencias sociales
Otro rasgo que distingue su llegada al rectorado es su formación disciplinar. Tarabella proviene del campo de las ciencias sociales y las humanidades, una tradición académica que históricamente tuvo menor presencia en la conducción de la institución.
“Lo distintivo no es solo la condición de mujer, sino también que provengo de las ciencias sociales y me reconozco fundamentalmente como educadora”, explicó. Su trayectoria combina la docencia universitaria con la investigación y la extensión, ámbitos que —según destacó— constituyen pilares del modelo universitario público.
“Lo distintivo no es solo la condición de mujer, sino también que provengo de las ciencias sociales y me reconozco fundamentalmente como educadora”, explicó Tarabella.
Los desafíos de la próxima gestión
De cara al período 2026-2030, la nueva conducción universitaria anticipó que trabajará sobre una base institucional consolidada, con políticas que deberán ser fortalecidas o profundizadas.
Entre los principales desafíos mencionó la ampliación de la oferta académica, el desarrollo de trayectos formativos más flexibles, la incorporación de diplomaturas y certificaciones intermedias y el fortalecimiento del vínculo entre la universidad y el nivel secundario.
Este jueves asumió Claudia Levin un nuevo mandato como decana de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la UNL.
Maiquel Torcatt / Aire Digital
También destacó la implementación del sistema argentino de créditos universitarios, un cambio que implicará revisar planes de estudio, metodologías de enseñanza y modalidades de evaluación en las carreras de grado.
En el campo científico y tecnológico, la propuesta apunta a consolidar proyectos interdisciplinarios con fuerte articulación territorial, orientados a problemáticas sociales, productivas y ambientales.
Una conducción colectiva
Tarabella remarcó que el gobierno universitario no se ejerce de manera individual, sino a partir del funcionamiento del sistema de cogobierno que caracteriza a las universidades públicas argentinas.
“Conducir la universidad no es un trabajo para una sola persona”, sostuvo. En ese sentido, subrayó el rol de todos los claustros que integran la vida institucional: docentes, estudiantes, graduados y personal no docente.
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La asunción de ambas autoridades marcará así un punto de inflexión en la historia de la UNL.
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La nueva gestión estará acompañada por Liliana Dillon como vicerrectora. Contadora pública y magíster en Docencia Universitaria, Dillon cuenta con más de tres décadas de experiencia docente y una extensa trayectoria en la Facultad de Ciencias Económicas, donde fue vicedecana y secretaria académica.
La asunción de ambas autoridades marcará así un punto de inflexión en la historia de la UNL, en un momento en que las universidades públicas atraviesan debates sobre financiamiento, organización académica, entre otras cuestiones.