PREGUNTAS Y RESPUESTAS SOBRE EL HIERRO Y LA ANEMIA
El metabolismo del hierro en el cuerpo es casi un circuito cerrado. El hierro absorbido pasa a formar parte de los hematíes, que tienen una vida media de unos 120 días y, cuando se destruyen, el hierro se libera y se vuelve a usar. Las necesidades de hierro dependen de las pérdidas naturales del mismo por el epitelio intestinal, la piel y las heces.
¿CÓMO PUEDO COMPENSAR LAS PÉRDIDAS DE HIERRO?
A estas pérdidas que todos tenemos, las mujeres en edad fértil tienen que añadir las que se producen durante la menstruación. Además, están las pérdidas por hemorragias internas (úlceras) o externas (accidentes). En previsión de situaciones especiales, el organismo almacena pequeñas cantidades de hierro, principalmente en el hígado, en forma de ferritina.
Para compensar las pérdidas o satisfacer las demandas, se libera hierro de las reservas almacenadas y se aumenta la absorción intestinal. Esto ocurre, por ejemplo, en el embarazo, la lactancia y el crecimiento. Si estos mecanismos de compensación son insuficientes, aparece la anemia.