La técnica Oz: más allá de los límites de la retina humana
El descubrimiento fue posible gracias a la técnica Oz, un avance significativo en la manipulación de las percepciones visuales humanas. En condiciones normales, el ojo humano es capaz de ver cerca de 10 millones de colores, gracias a tres tipos de células fotorreceptoras llamadas conos.
Estos conos, S, M y L, responden a diferentes longitudes de onda de luz, permitiendo la percepción de los colores azul, verde y rojo, respectivamente. Sin embargo, los tres tipos de conos no operan de forma completamente independiente; esto significa que los estímulos de luz que activan a un cono, también pueden activar a otros, limitando la cantidad de colores que podemos percibir.
Cómo se logró crear un color fuera del rango visual humano
Para superar este límite natural, los investigadores emplearon láseres de precisión que administraron microdosis de luz directamente a las células M, las cuales responden a los tonos verdes. Usando un sistema de "óptica adaptativa" que corregía las imperfecciones ópticas del ojo humano, se logró que solo las células M se activaran, generando un color altamente saturado de tono azul-verde, el cual fue bautizado como olo.
Este procedimiento fue precedido por un mapeo detallado de las retinas de los participantes para identificar las células responsables de cada tipo de cono. Así, se permitió una estimulación controlada, que resultó en la creación de un color que está fuera del rango habitual de visión.
El olor se demostró como inalcanzable con la luz blanca añadida al color: no era posible replicarlo sin modificar su saturación. Esto confirmó que olo no pertenece al espectro visual humano estándar. "No hay manera de transmitir este color a través de una pantalla o un artículo. Lo que vemos es una versión atenuada, pero nada se compara con la experiencia de verlo en su totalidad", explicó Austin Roorda, uno de los investigadores principales del estudio.