Controlar la presión arterial es uno de los pilares para llegar a la adultez mayor con buena salud. En los últimos años, distintas guías médicas actualizaron los valores recomendados y reforzaron la importancia de un seguimiento regular.
Según las recomendaciones más recientes de la Sociedad Europea de Cardiología, las personas mayores de 60 años deberían mantener una presión sistólica entre 130 y 139 mmHg y una diastólica entre 70 y 79 mmHg.
Por qué aumenta la presión arterial con la edad
Con el paso del tiempo, los vasos sanguíneos pierden elasticidad. Este proceso natural favorece el aumento de la presión y eleva el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Cómo mantener una presión saludable después de los 60
Los especialistas coinciden en que el control de la presión no depende solo de la medicación, sino también de los hábitos diarios.
Algunas recomendaciones clave incluyen:
Llevar una alimentación equilibrada, baja en sodio
Incorporar frutas, verduras y cereales integrales
Realizar actividad física moderada de forma regular
Reducir el estrés
Evitar el tabaco y limitar el alcohol
Realizar controles médicos periódicos
El monitoreo constante y la adopción de un estilo de vida saludable son fundamentales para prevenir complicaciones y mejorar la calidad de vida en esta etapa.