Con la llegada de las altas temperaturas, cada grado cuenta para mantener la casa fresca. Pero hay un detalle que muchos pasan por alto: algunos electrodomésticos siguen generando calor y gastando energía aunque estén apagados.
Entre todos, hay uno que se lleva el premio al más problemático en plena ola de calor: el horno eléctrico.
Por qué el horno eléctrico es el que más calienta el ambiente
El horno eléctrico puede alcanzar temperaturas internas de 180°C a 240°C. Cuando lo apagás, su cámara tarda mucho en enfriarse y sigue liberando calor durante un buen rato. Eso hace que la cocina, y hasta los ambientes cercanos, se vuelvan un verdadero infierno.
Pero eso no es todo: muchos modelos siguen consumiendo energía aunque no los estés usando, por culpa de relojes, luces internas o sensores que quedan activos. Ese consumo “fantasma” (el famoso stand-by) suma gasto y presión sobre la red eléctrica, justo cuando más falta hace ahorrar.
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Por qué conviene desenchufarlo en una ola de calor
Desenchufar el horno eléctrico es clave para bajar la temperatura de la cocina, evitar consumos innecesarios y no sobrecargar la red en los días más extremos. Además, ayuda a que el aire circule mejor y te permite usar menos ventiladores o aire acondicionado.
Otros electrodomésticos que también recalientan la casa
El horno no es el único que complica el verano. Microondas, tostadoras, hornos eléctricos pequeños y freidoras de aire también tienen resistencias internas que retienen calor por horas. Si los dejás enchufados, siguen sumando grados y gasto.