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Las plantas que todos riegan mal cuando cambia la estación y cómo evitar dañarlas

El error más común al cambiar la estación es mantener el mismo riego del verano, lo que puede dañar raíces.

Cuando termina el verano, muchas personas continúan regando sus plantas con la misma frecuencia que durante los meses de calor. Este hábito puede generar más problemas que soluciones.

El descenso de temperatura y la menor cantidad de luz reducen el ritmo de crecimiento. Si el riego no se ajusta, el exceso de agua puede afectar las raíces y favorecer la aparición de hongos.

Por qué cambia la necesidad de riego en otoño

Las plantas transpiran menos cuando el clima se vuelve más fresco. Además, el sustrato tarda más en secarse porque la evaporación disminuye. Si se mantiene la rutina de riego veraniega, el agua puede acumularse en la maceta y provocar asfixia radicular.

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Las plantas que más se riegan mal cuando cambia la estación

  • Sansevieria (lengua de suegra): necesita riegos muy espaciados en otoño. El exceso de agua es su principal enemigo.
  • Zamioculcas zamiifolia (zamioculca): acumula agua en raíces y tallos, por lo que requiere menos riego cuando baja la temperatura.
  • Ficus elastica: tolera menos humedad en otoño y puede perder hojas si el sustrato permanece mojado.
  • Crassula ovata (planta de jade): como suculenta, debe recibir riegos muy moderados fuera del verano.
  • Monstera deliciosa: aunque necesita humedad, conviene espaciar riegos cuando el crecimiento se desacelera.
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El error más común al cambiar la estación es mantener el mismo riego del verano.

Cómo ajustar el riego correctamente

Para evitar errores:

  • Comprobar que la capa superior del sustrato esté seca antes de volver a regar.
  • Reducir la frecuencia, pero mantener riegos profundos.
  • Asegurarse de que la maceta tenga buen drenaje.
  • Evitar dejar agua acumulada en el plato.
  • Observar la planta es clave. Hojas amarillas o tallos blandos pueden ser señales de exceso de agua.

El error que más se repite en esta etapa

Muchas veces se interpreta la caída de alguna hoja como falta de agua, cuando en realidad es un proceso natural o incluso consecuencia de exceso de riego. Ajustar la rutina al cambio de estación es uno de los pasos más importantes para mantener plantas saludables durante todo el año.

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