Un regreso esperado y el factor "humano"
LEER MÁS► El triste motivo por el que Nicolás Cabré, Mariano Martínez y el Bicho Gómez debieron suspender su función en Villa Carlos Paz
Aunque el nombre de Mariano Martínez ya había sonado para liderar el programa el año pasado, sus compromisos laborales impidieron que se concretara. Sin embargo, este 2029 las piezas del rompecabezas encajaron. “Este año me tiró mucho el grupo, te diría como un 70%. Soy fan de Medina Flores y Claudio Cosano. Fui el año pasado invitado y me cayeron muy bien”, confesó el actor.
Además de la química con sus compañeros, el actor destacó que el formato "blanco" y familiar del programa fue lo que terminó de convencerlo. "Cuadró todo con mi trabajo del teatro, con Ni Media Palabra, y con mi vida personal. Me divierte y me vibró", aseguró entusiasmado sobre esta nueva faceta que lo aleja de los guiones de ficción por un rato.
El estilo de Mariano: clásicos y comodidad
A pesar de estar a la cabeza de un programa de tendencias, Mariano se define como un hombre de gustos tradicionales. Lejos de las excentricidades que suelen verse en las pasarelas, el conductor reveló que se identifica con lo clásico: “Me gustan los colores pasteles, blancos, negros y grises; me voy más por ese lado”.
A la hora de aconsejar a los televidentes, Martínez fue contundente: lo más importante es no sentirse "disfrazado". Según el actor, se puede buscar asesoramiento para combinar prendas, pero el límite es la comodidad personal. “Ir por la moda absoluta y no estar a gusto no está bueno; siempre hay que buscar lo que te haga sentir bien”, sentenció.
El teatro, su refugio "anti-IA"
Más allá de su debut en la conducción de moda, Mariano Martínez sigue brillando sobre las tablas con su obra Ni Media Palabra. Para el actor, el teatro representa un espacio sagrado y artesanal que ninguna tecnología podrá igualar.
“Creo que son de las pocas cosas que la inteligencia artificial no va a poder reemplazar, y es un lugar de mucho placer para mí”, analizó sobre su presente actoral. Con el teatro como refugio y la televisión como nuevo desafío, el 2026 se perfila como un año de gran versatilidad para uno de los galanes más queridos del país.