Con canastas actualizadas, la pobreza bajó durante la gestión de Javier Milei pero menos que los índices oficiales
Según recientes informes que toman en cuenta la actualización de las canastas básicas y la mejor captación de los ingresos por parte del Indec, la pobreza bajó durante la gestión de Javier Milei, pero no en la magnitud que dice el Gobierno.
Los informes podrían explicar por qué la “sensación” de buena parte de la población es que la pobreza se mantiene alta, pese a la desaceleración inflacionaria.
La pobreza bajó durante la gestión de Javier Milei, pero no en la magnitud que dice el Gobierno nacional. El dato surge de recientes informes que toman en cuenta la actualización de las canastas básicas y la mejor captación de los ingresos por parte del Indec. Esos informes podrían explicar por qué la “sensación” de buena parte de la población es que la pobreza se mantiene alta, pese a la desaceleración inflacionaria.
Los números de la pobreza en la Argentina
Dos Informes —uno de la consultora Equilibra y otro del Observatorio Social de la UCA ( Universidad Católica Argentina)— coinciden que “en comparación con el último semestre de Alberto Fernández, nuestro cálculo de pobreza arroja una reducción de entre 2 y 3,5 puntos (p.p) debajo de la diferencia informada por Indec (-8,3 puntos).
Asimismo, la tasa de pobreza del 1 Semestre - 2 Semestre se encuentra en línea con la del último semestre de la presidencia de Mauricio Macri, mientras que para la serie de Indec la incidencia de la pobreza baja más de 3 puntos” (Equilibra).
En tanto el Observatorio de la UCA sostiene que “mientras que la medición oficial ubica la pobreza reciente en valores similares a los de finales de 2018, el ejercicio de reestimación por captación sugiere que la situación socioeconómica de los hogares sería más comparable a la observada en 2021–2022.
Esta divergencia resulta consistente con la evolución de variables agregadas en materia de empleo, remuneraciones, haberes jubilatorios y consumo, así como con indicadores directos de privación y malestar social documentados en estudios recientes del ODSA.
INDEC-PRECIOS-2024
Indican que menos de un tercio de la caída registrada puede atribuirse a una recomposición real de los ingresos de los hogares.
En conjunto, estos resultados no cuestionan la dirección de la caída reciente de la pobreza, pero sí sugieren que su magnitud habría sido sobrerrepresentada en las estadísticas oficiales como consecuencia de cambios en los mecanismos de captación de ingresos, en línea con la hipótesis planteada al inicio del trabajo”.
Del informe de Equilibra surge que:
Tras la volatilidad inflacionaria de los últimos años, la pobreza medida por Indec mostró oscilaciones extremas: del 35,2% entre oct-21 a mar-22, se aceleró hasta 52,9% en el primer semestre de 2024 (1S-24) y bajó hasta 31,6% el 1S-25 (mínimos desde 2018). Pero, ningún indicador relevante asociado a la pobreza mostró una mejora tan significativa.
Si se actualiza la Canasta Básica Total (CBT) con la Encuesta de Hogares ENGHo 2017/18 y se corrige subdeclaración de ingresos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) la reducción de la pobreza reciente se mantiene, pero en menor magnitud: entre el 1S-24 y el 1S-25, la pobreza baja entre 14,2 y 16,4 p.p. frente a 21,3 p.p. de la medición oficial (Indec).
En comparación con el último semestre de Alberto Fernández, el cálculo de pobreza arroja una reducción de entre 2 y 3,5 p.p., debajo de la diferencia informada por Indec (-8,3 p.p.). Asimismo, la tasa de pobreza del 1S-25 se encuentra en línea con la del último semestre de la Presidencia de Mauricio Macri, mientras que para la serie de Indec la incidencia de la pobreza baja más de 3 p.p. frente a ese lapso.
De un ejercicio de descomposición de efectos parciales sobre la serie oficial surge que la “baja genuina” de la pobreza se reduce, debido a que el efecto “mejora de la captación de ingresos de la EPH ” es más significativo. Incluso, es más relevante que el “efecto canastas desactualizadas” en el descenso de la pobreza medida por Indec.
En tanto, el Observatorio de la UCA concluye que “si bien desde 2023 se registra una disminución efectiva de la pobreza y, en particular, de la indigencia —explicada principalmente por la desaceleración inflacionaria, el cambio en los precios relativos y el aumento de transferencias monetarias como la Asignación Universal por Hijo—, esta mejora habría sido considerablemente menor a la que surge de las estadísticas oficiales".
"Los ejercicios realizados sugieren que menos de un tercio de la caída registrada puede atribuirse a una recomposición real de los ingresos de los hogares, mientras que el resto respondería a mecanismos estadísticos asociados a la medición”.