Siguiendo con estrictos protocolos de higiene para reducir los riesgos de posibles contagios de covid-19, el encuentro se jugará en un Weserstadion a puertas cerradas, con los profesionales indispensables para el desarrollo del encuentro y respetando siempre las distancias aconsejadas para no poner en riesgo la integridad física.
“No estamos donde necesitamos estar en términos de condición, también porque no pudimos jugar partidos amistosos. Los signos de interrogación que tenemos actualmente están en cada entrenador. Solo sabremos dónde estamos mañana”, dijo Peter Bosz, el entrenador de los jugadores ex River, con respecto a la actualidad física de sus dirigidos tras 60 días sin jugar.
“Excepto Lars Bender y Kevin Volland, probablemente podamos llevar a todos con nosotros. También habrá algunos jugadores juveniles, incluido Florian Wirtz”, señaló Bosz, dejando la puerta abierta a los argentinos Alario y Palacios.
El Werder Bremen, en tanto, que solo ha ganado uno de sus últimos siete partidos contra el Bayer 04 Leverkusen necesita sumar de a tres para salir de la zona de descenso a pocas fechas para el final. Ubicado en la anteúltima posición, por delante del Paderborn, cuenta con 18 puntos en 24 partidos.
El equipo de Florian Kohfeldt cuenta con un partido menos que el resto, al igual que el Eintracht Frankfurt, después de que se aplazara su enfrentamiento por la fecha 24.