Messi, recostado sobre un sillón frente a una televisión de última tecnología en su domicilio parisino, repitió la imagen que publicó poco después de la sufrida victoria por penales ante Rusia para el pase a semifinales.
Esta vez, el capitán del seleccionado argentino apareció solo, sin la compañía de su esposa, Antonella Rocuzzo, ni de sus tres hijos.
El crack de París Saint Germain, de Francia, tuvo un acercamiento con el futsal argentino en su última estadía en el país, ya que en la previa del último partido frente a Bolivia por las Eliminatorias sudamericanas y debido las fuertes lluvias, el equipo dirigido por Lionel Scaloni se entrenó en el "Coliseo", el estadio de la disciplina que tiene el predio de la AFA en Ezeiza.