En la segunda prueba, también en Austria, Leclerc y su compañero, Sebastian Vettel, protagonizaron un bochornoso episodio que los dejó a ambos fuera de competencia; y el domingo pasado en Hungría lo mejor fue el sexto puesto del alemán.
Para mejorar, Ferrari anunció la creación del departamento de "Desarrollo del rendimiento", encabezado por Enrico Cardile; y Mattia Binotto, director de la marca, indicó que el diseñador Rory Byrne, clave de la era dominadora con Michael Schumacher, volvería a desempeñar un papel clave en el desarrollo del coche.
"Se necesitaba un cambio de dirección para definir líneas claras de responsabilidad y procesos de trabajo, mientras se reafirmaba la fe de la compañía en su grupo de talento técnico", dijo Binotto.
"Creemos que el personal de Ferrari es del más alto nivel, pero tuvimos que hacer un cambio decisivo, elevando el listón en términos de las responsabilidades de los jefes de departamento, para sentar las bases de un proceso que debería conducirnos a un nuevo y duradero ciclo ganador", concluyó.