¿Conviene cenar liviano? Qué dicen los especialistas sobre la última comida del día

La costumbre de hacer comidas abundantes por la noche puede tener consecuencias negativas. Los nutricionistas explican cómo debería ser una cena equilibrada.

Comer tarde o en exceso puede alterar la digestión y la calidad del sueño.

Los especialistas en nutrición coinciden en que la cena debería ser la comida más liviana del día, ya que el cuerpo reduce su actividad metabólica durante la noche. Cuando se ingieren comidas pesadas o muy grasosas, la digestión se vuelve más lenta y puede interferir con el sueño.

Una cena ideal incluye proteínas magras, vegetales cocidos o crudos y una pequeña porción de carbohidratos complejos. Por ejemplo: pollo al horno con ensalada, pescado con puré o una tortilla de verduras.

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Cenar liviano mejora el descanso y ayuda a controlar el peso.

Cenar tarde o en exceso también puede aumentar el riesgo de reflujo gástrico, mal descanso y aumento de peso. Lo ideal es cenar entre dos y tres horas antes de acostarse, para darle tiempo al organismo a procesar los alimentos.

Elegir comidas livianas no significa comer poco, sino darle al cuerpo lo que necesita sin sobrecargarlo. Un descanso reparador comienza con una buena digestión.