Mantecol casero para Navidad: la receta barata con solo 4 ingredientes y lista en pocos pasos

El Mantecol casero se prepara con solo 4 ingredientes, rinde y se convierte en un infaltable de la mesa dulce de Navidad.

La receta más fácil y económica para hacer mantecol casero.

La llegada de las Fiestas activa el ritual de la mesa dulce y hay un clásico que nunca falla: el Mantecol, también conocido como turrón de maní. Su sabor inconfundible lo convierte en protagonista absoluto de Navidad y Año Nuevo, pero su precio suele dispararse en esta época.

Por eso, hacer Mantecol casero aparece como la mejor alternativa. La receta resulta simple, económica y muy rendidora. Con pocos ingredientes y sin técnicas complicadas, podés lograr una versión igual de rica y perfecta para compartir en familia.

Qué se necesita para hacer Mantecol casero

  • 200 grs. de manteca de maní.
  • 10 cucharadas de azúcar.
  • 2 cucharadas de agua.
  • 1 cucharadita de jugo de limón.

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El Mantecol hay un clásico que nunca falla para Navidad.

Paso a paso: cómo preparar Mantecol casero fácil

  1. Colocá el azúcar y el agua en una olla chica y llevá a fuego medio. Mezclá suavemente hasta disolver el azúcar y formar un almíbar liviano.
  2. Sumá el jugo de limón y continuá la cocción durante unos minutos, hasta lograr una preparación transparente y apenas espesa.
  3. Retirá la olla del fuego y agregá la manteca de maní. Mezclá de forma constante hasta obtener una pasta homogénea y espesa.
  4. Volcá la mezcla en un molde forrado con papel manteca. Distribuí de manera pareja y alisá la superficie.
  5. Dejá reposar a temperatura ambiente y luego llevá a la heladera durante al menos una hora para que tome firmeza.
  6. Desmoldá, cortá en porciones y guardá en un recipiente hermético.

Cómo conservar y servir el Mantecol casero

El Mantecol casero se conserva perfectamente en la heladera durante varios días. Bien frío, mantiene su textura firme y se corta con facilidad.

Servilo en cubos pequeños o en barras, acompañado de otros clásicos navideños. Esta versión casera demuestra que no hace falta gastar de más para disfrutar uno de los sabores más emblemáticos de la Navidad.