Nueve posturas de yoga para fortalecer tus extremidades

Practicar yoga puede ofrecer grandes beneficios al organismo y más allá de ayudarnos a reducir el estrés o relajarnos, podemos fortalecer diferentes músculos del cuerpo con su ayuda. Por eso, hoy traemos nueve posturas de yoga para fortalecer brazos y piernas donde quiera que nos encontremos, pues sólo necesitamos de nuestro cuerpo para su desarrollo.

Podemos así, practicar yoga en casa, en la playa o en un gimnasio y con las siguientes posturas podrás fortalecer tanto las extremidades del tren inferior como las del tren superior:

 

Es la ya conocida posición de plancha, tabla o plank que solicita en gran medida la contracción isométrica de la zona media del cuerpo pero que trabaja músculos de brazos y hombros que contribuyen a sostener la postura.

El cuerpo debe quedar alineado de pies a cabeza, con el abdomen contraído pero sin elevar la pelvis, con manos apoyadas en el suelo justo debajo de los hombros, brazos ligeramente extendidos y puntas de los pies como otro punto de apoyo para el cuerpo.

 

Es la misma posición que la anterior pero de lado, por lo que intensifica el trabajo de una parte del cuerpo a la vez, representando un ejercicio unilateral.

Nuevamente, debemos formar una línea con nuestro cuerpo de pies a cabeza y con una sola mano apoyada en el suelo dirigimos la otra hacia arriba de manera de abrir el pecho lo máximo posible.

 

Es otra variante de la plancha o tabla, menos conocida que la anterior pero no por eso menos efectiva para trabajar las extremidades superiores y el core o zona media del cuerpo.

Nos tumbamos boca arriba y colocamos las palmas de las manos en el suelo, apoyadas justo debajo de los hombros. Talones en el suelo también y elevamos la pelvis para alinear el cuerpo nuevamente pero en posición invertida a la clásica tabla o phalakasana.

Es una plancha baja, en donde mediante la flexión de los brazos nos acercamos al suelo y de esa manera depositamos gran parte del peso del cuerpo en los músculos de las extremidades inferiores, sobre todo, en los tríceps.

Es una postura intensa, compleja y que requiere de mucha fuerza para su ejecución.

Es una de las posturas que más solicitará la contracción isométrica de cuádriceps, femorales y glúteos, además de la zona media del cuerpo o core.

Consiste en colocarnos en posición de media sentadilla, con el tronco lo más erguido posible, imitando a una silla como su nombre lo señala.

 

Es la primera de tres posturas que se pueden realizar de forma independiente o como secuencia, originadas en la mitología hindú.

Trabajan intensamente glúteos y piernas de forma isométrica si mantenemos la posición unos segundos antes de pasar a la siguiente. En este caso, el gesto de la postura imita a un guerrero alzando su espada para luchar por amor.

 

Es la postura que sigue en secuencia a la anterior y adquiere un gesto que semeja apuntar con la espada.

Trabaja aductores y abductores además de cuádriceps, femorales y glúteosmientras conservamos la postura unos segundos antes de pasar a la última de esta secuencia.