La búsqueda de alternativas más saludables a los platos clásicos ha llevado a la creación de esta innovadora pizza con base de pollo. Esta tendencia, muy popular en redes sociales, consiste en reemplazar la tradicional masa de harina por una mezcla de pechuga de pollo procesada, huevo y condimentos.
El resultado es una base firme, sabrosa y baja en carbohidratos, ideal para quienes siguen dietas como la keto o buscan aumentar su ingesta de proteínas. Al igual que con el chipá proteico, esta receta demuestra que se puede comer rico y nutritivo al mismo tiempo.
Ingredientes y preparación para una base de pizza proteica
Para lograr una masa de pollo perfecta, la clave está en el procesado y el horneado inicial para asegurar que quede firme antes de añadir los "toppings":
La base proteica: Necesitás pechuga de pollo cocida y desmenuzada (o procesada en crudo), un huevo para ligar y condimentos a gusto (sal, pimienta, orégano).
El "ligue": Un toque de queso rallado (parmesano o muzzarella) ayuda a que la masa sea más maleable y sabrosa.
Procesado y formado: Mezclá bien todos los ingredientes hasta obtener una pasta homogénea. Extendela sobre una placa para horno forrada con papel manteca, dándole forma circular o rectangular.
Precoccón: Horneá la base a temperatura media-alta durante unos 10-15 minutos o hasta que esté firme y ligeramente dorada. Este paso es fundamental, similar a la cocción inicial de las berenjenas en la musaca.
Receta de masa de pizza de pollo.
Esta receta es la solución definitiva para aquellos que desean disfrutar de una pizza sin remordimientos, especialmente si siguen una dieta baja en carbohidratos, cetogénica o son celíacos.
Personalizá tu pizza saludable
Una vez que la base de pollo está lista, podés añadir tus ingredientes favoritos, al igual que lo harías en las milanesas a la suiza o las medialunas argentinas. Salsa de tomate, mucho queso muzzarella, rodajas de tomate frito, aceitunas, rúcula o jamón son excelentes opciones.
Volvé a llevar la pizza al horno solo unos minutos más para derretir el queso y calentar los ingredientes. Esta receta es tan versátil que se adapta a todos los gustos y necesidades dietéticas.