El macabro asesinato del niño Jacob: secuestrado por un pedófilo que confesó el crimen 27 años después
El niño tenía 11 años cuando fue secuestrado por un hombre con el rostro cubierto. Después de 27 años, un pedófilo confesó el asesinato.
El niño Jacob Wetterling fue víctima de asesinato en 1989
Jacob Wetterling tenía once años cuando el 22 de octubre de 1989 fue secuestrado por un hombre enmascarado armado en el pueblo de St. Joseph, en el estado de Minnesota, en el norte de Estados Unidos. Tras 27 años, un pedófilo confesó el asesinato.
Cómo fue la desaparición del niño, asesinado luego por un pedófilo
La desaparición de Jacob Wetterling se produjo el 22 de octubre de 1989. Nunca más se supo de él, pese a que se desarrolló un operativo intensivo de búsqueda con la participación de la policía, de 200 guardias nacionales y numerosos voluntarios.
Te podría interesar
Sin embargo, la búsqueda del menor, que en el momento de su secuestro iba acompañado de su hermano y de un amigo con los que había ido en bicicleta a un negocio, tampoco cesó.
LEER MÁS►Crimen macabro: quién mató a JonBenet, la pequeña reina de 6 años hallada muerta en un sótano
Su rostro siguió apareciendo en carteles públicos y un día - cada año - los vecinos de St. Joseph dejaban las luces de la entrada de sus casas encendidas para pedir por el regreso de Jacob sano y salvo.
Pero en el 2016 supieron que Jacob no regresaría. La policía encontró los restos del niño y, tras unos días del hallazgo, el responsable de su secuestro y posterior muerte confesó su culpa ante un juez.
El pedófilo asesino confeso
Danny Heinrich, un hombre de 53 años, a quien la policía había señalado como "persona de interés" en el caso Wetterling, confesó haber secuestrado y asesinado a Jacob, durante el transcurso de un juicio en su contra por posesión de pornografía infantil.
Según la prensa local, el testimonio de Heinrich fue "escalofriante".
Ante un tribunal repleto, donde se encontraban Jerry y Patty Wetterling, los padres de Jacob, Heinrich contó cómo usando una máscara y armado con un revolver confrontó a al niño, a su hermano menor y a un amigo, cuando iban en bicicleta por una ruta.
Obligó a los otros dos niños que corrieran sin mirar atrás, le puso unas esposas a Jacob y lo subió a su auto.
"¿Qué hice mal?", le preguntó el niño mientras se lo llevaba a un lugar apartado donde abusó sexualmente de él.
Heinrich aseguró que luego entró en pánico debido a las luces y las sirenas de un patrullero que pasaba cerca, por lo que tomó su revólver, puso dos balas y le dijo a Jacob que se diera vuelta. Le disparó y terminó con su vida.
