Según informó el Benfica a través de un comunicado, los hechos ocurrieron cuando el micro regresaba con todo el plantel al Centro de Entrenamiento de Seixal, a la vez que indicó que los futbolistas heridos fueron derivados por precaución ya que no tenían lesiones de gravedad.
Por su lado, la Liga de Portugal también emitió un escrito en el cual condenó lo sucedido al señalar que "es absolutamente inaceptable que estos acontecimientos sigan teniendo espacio e la sociedad".
"No son aficionados al fútbol, son criminales", expresó la institución en el comunicado en el cual se solidarizó con el Benfica y señaló que los responsables serán identificados por las fuerzas policiales.
"¡Tuvimos mucha suerte! Todos cometimos errores, pero hubo una línea que se cruzó. ¿Apedrear un autobús sin importar si alguien está lesionado? ¡Sé que los verdaderos fanáticos del Benfica no son así! ¡Las últimas semanas deberían haber demostrado que la mejor solución es estar juntos, en lugar de literalmente tirarse piedras el uno al otro", escribió el alemán Weigl en su cuenta de Instagram para repudiar lo sucedido.