Instaló despensas de comida en plena calle para las personas con pocos recursos

Jennifer Pugh se inspiró en una iniciativa parecida en otra parte de los Estados Unidos y la importó hasta su ciudad, Austin.

A Jennifer Pugh se le ocurrió plantearse si existiría algún lugar donde cualquiera pudiera ir a buscar comida o artículos de primera necesidad de forma gratuita. Cuando investigó por Internet si existía un sitio así, descubrió la tendencia de las despensas solidarias, inspiradas en las “bibliotecas” al aire libre.

Las despensas solidarias son unos buzones en los que se ubican distintos productos esenciales que necesitan las personas en situación de calle o de bajos recursos, como agua potable, pañales o alimentos. Hay diferentes diseños, algunos tienen estantes, otros se dividen en compartimientos y hay ejemplares que solo disponen de dos puertas.

Estas despensas se instalan en plazas, parques o en medio de las calles, en lugares de fácil acceso para que aquellos que quieran donar puedan hacerlo y los que necesiten alguno de los ítems los consigan.

El sistema es sencillo: el donante simplemente deja en uno de los comportamientos aquellos productos con los que quiera contribuir y el que los necesita toma algunos de ellos.

Una de las pioneras en Estados Unidos en este tipo de iniciativa solidaria fue Jessica McClard, quien instaló una de las primeras en la localidad de Fayetteville (Arkansas) en 2016. A medida que creció el proyecto, la mujer lanzó The Little Free Pantry (las pequeñas despensas gratuitas).

Pugh empezó a investigar sobre el tema pero no pudo encontrar ninguna despensas de esa naturaleza en Austin, su lugar de residencia. Por ello, en enero de 2018 fundó Petite Pantry e instaló el primer buzón de la zona.