El agresor llegó cerca de las 7 de la mañana y la joven le pidió que se fuera y que regresara a las 11 debido a que ella se iba a tomar ese tiempo para mudarse. Fue en ese momento en que el joven comenzó a gritarle y a maltratarla. La discusión se fue poniendo cada vez más fuerte y cuando Débora quiso dirigirse hacia una habitación, su novio la agarró de los pelos y la arrojó al piso y posteriormente la golpeó contra el mobiliario.
El agresor huyó de la casa y ella llamó a su padre para que la ayudara. Antes de que él llegara, algunos vecinos se acercaron a la vivienda debido a que escucharon gritos, y la auxiliaron. Luego vino una ambulancia que la trasladó hasta un centro de salud.
"Necesito ayuda, perdí mucha sangre", imploraba Débora en los videos que decidió subir a las redes sociales en los minutos posteriores al brutal ataque. Afirmó que lo hizo porque "sentía que me quedaba sin fuerzas, que algo grave podía pasarme", entonces, quería dejar una prueba de quién la había golpeado así.
El acusado vio la viralización de los videos y se presentó en la comisaría y argumentó que " él no había hecho nada". Débora ya había radicado la denuncia por lo que quedó demorado. A las 17, recuperó la libertad.
Las víctimas de violencia de género pueden solicitar ayuda al 114 (la línea nacional de atención para mujeres en situación de violencia) o al 911 en la provincia de Santa Fe.