"La relación virtual que tenían por WhatsApp siempre fue iniciada por el otro chico y las respuestas de mi defendido son las esperables de un adolescente", sostuvo el abogado y manifestó: "No es cierto que N. forme parte de una agrupación con ideologías extremistas, ni que tenga afición por ataques. No formaba parte de TCC y desde la defensa le proporcionamos a la Fiscalía las claves de acceso a su celular para que lo verifiquen. No tiene nada que ver con esas agrupaciones".
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Para Busico, el "error" de N. "fue no intentar impedir el plan que tenía este chico, en razón de no creerle que lo iba a cometer".
"La conversación empieza en diciembre del año pasado y había prometido hacerlo en otras oportunidades. Pensó que era una fantasía del chico. Incluso, le mandó un mensaje diciéndole que no vaya a la escuela y él va a la escuela igual, con su hermana de 13 años", reveló.
Y completó: "Estaba en la línea de fuego y alguien que crea que a va a ocurrir ese ataque, mínimamente, se esconde. Él estaba ahí y ayudó a sus compañeros. La conducta de él es contraria al hecho que se le atribuye".
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Respecto a la detención del joven, cuando circulaba por la Ruta Nacional 11 junto a sus padres, Busico dijo que "venía a Santa Fe a una entrevista con una psicóloga".
También afirmó que Gino –el autor del tiroteo– "le mostraba fotos entre risas y con stikers de por medio. No era una conversación seria".
"Lo cierto es que el error de él fue pensar que lo que le decía Gino era mentira, no tomarlo en serio y no dar aviso", concluyó el letrado.