La construcción de lacárcel de la ciudad de Recreo estará finalizada en 60 días y a partir de allí comenzará el traslado de los internos, alojados en otras dependencias y comisarías, confirmaron funcionarios del Gobierno de Santa Fe. A su vez, esperan concluir El Infierno a fines del 2026.
La unidad, que forma parte del plan integral para ampliar la capacidad penitenciaria, entrará en funcionamiento en aproximadamente dos meses, según indicó la secretaria de Asuntos Penales,Lucía Masneri Calderari en diálogo con el móvil de AIRE.
“Está a dos meses de ser inaugurada, con la infraestructura, el mobiliario y la tecnología ya en condiciones. Luego seguirá ‘El Infierno’ hacia fin de año y posteriormente la Unidad III”, precisó la funcionaria.
Cómo es la cárcel de Recreo
La nueva Unidad Penitenciaria N° 9 está emplazada en la ciudad de Recreo, a la altura del kilómetro 483 de la Ruta Nacional N° 11, en un punto estratégico del centro-norte santafesino. Cuenta con una superficie total de 12.280 metros cuadrados y un presupuesto oficial de $43.037 millones.
El complejo fue diseñado para alojar a 891 personas privadas de la libertad, distribuidas en tres módulos: dos destinados a varones y uno exclusivo para mujeres, con capacidad para 281 internas. Esta configuración permitirá una organización más eficiente de la población penal y una mejor gestión interna.
La obra se inscribe dentro del Plan Director de Infraestructura Penitenciaria, una iniciativa con la que la Provincia busca atacar uno de los principales problemas estructurales del sistema: la sobrepoblación y el alojamiento de detenidos en comisarías. En ese marco, la habilitación de la cárcel de Recreo aparece como una pieza clave para descomprimir el sistema y mejorar la operatividad de las fuerzas de seguridad.
Cococcioni. Masneri
La nueva Unidad Penitenciaria N° 9 está emplazada en la ciudad de Recreo, a la altura del kilómetro 483 de la Ruta Nacional N° 11.
Uno de los aspectos destacados del proyecto es el diseño específico de la subunidad femenina. Allí se contemplan áreas diferenciadas de ingreso, espacios educativos, servicios de salud y pabellones, incluyendo uno especialmente preparado para madres con hijos, en línea con estándares de abordaje integral en contextos de encierro.
En cuanto a la infraestructura general, todos los módulos contarán con servicios básicos completos, calefacción y aire acondicionado, sanitarios antivandálicos, sistemas de detección y extinción de incendios, y termotanques solares, incorporando criterios de eficiencia energética y sostenibilidad.
Masneri Calderari subrayó además el impacto operativo que tendrá la puesta en marcha del complejo: “Eso permitirá vaciar las comisarías de la zona centro y priorizar la ciudad de Rosario, realizando una distribución interna de los presos”.
Este punto resulta central en la estrategia del Gobierno, ya que la liberación de detenidos alojados en dependencias policiales permitirá que los efectivos se concentren en tareas de prevención y patrullaje, en lugar de destinar recursos a la custodia de personas privadas de la libertad.
"El Infierno", el penal de máxima seguridad
El penal se está levantando en Piñero y estará destinado exclusivamente a alojar reclusos de alto perfil: narcos, sicarios y líderes de organizaciones criminales. Será la primera cárcel de estas características en Sudamérica y una de las más seguras del continente.
La Unidad Penitenciaria N° 8 se construye sobre un predio de 5,62 hectáreas, lindero a la actual cárcel de Piñero, con acceso desde la Ruta A012 y la Ruta 14. La cárcel tendrá cuatro módulos, cada uno con 24 pabellones.
Cada ala contará con 12 celdas individuales de hormigón premoldeado, distribuidas en dos plantas, lo que suma un total de 1.152 plazas en todo el complejo. Las comunicaciones se realizarán por boxes cerrados con blindex, sin contacto físico. Además, contará con centro médico intramuros, sala de conferencias y un helipuerto.
El muro perimetral será doble, con 1.800 metros de longitud y 10 metros de altura, circulación vehicular en la parte inferior y pasarelas peatonales superiores. Cada 70 metros habrá torreones de vigilancia y en el fondo del predio se levantará una torre de 36 metros de altura, que permitirá control visual en 360 grados sobre todo el complejo.