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Estufa natural: qué alimentos comer para que el cuerpo genere calor y no sufrir el frío

La ciencia explica por qué algunos alimentos ayudan a regular la temperatura interna más que otros. Te contamos qué alimentos elegir para obtener energía sostenida todo el día.

Cuando el aire frío golpea la ciudad, el cuerpo activa un mecanismo de emergencia: quema energía para mantener los 37 grados vitales. Para que este proceso no te agote, la alimentación se vuelve tu principal defensa.

No se trata solo de comer "pesado", sino de elegir ingredientes estratégicos que funcionen como leña de larga duración para tu metabolismo. En esta nota, te revelamos el equipo imbatible de nutrientes que te mantendrán caliente desde adentro hacia afuera.

Cuáles son los alimentos que mantienen el calor corporal

Carbohidratos de liberación lenta: el combustible del invierno

Los carbohidratos complejos son fundamentales porque se digieren despacio, evitando que el cuerpo se quede "sin nafta" en medio del frío.

  • Avena: es el cereal estrella. Su fibra genera saciedad y energía constante, ideal para arrancar la mañana con un porridge caliente.
  • Lentejas y Legumbres: aportan hierro y carbohidratos complejos. El hierro mejora la capacidad de la sangre para transportar oxígeno, lo que impacta directamente en la sensación de calor en las extremidades.
  • Papa y Batata: al servirse calientes (en puré o al horno), brindan confort inmediato y almidones que el cuerpo procesa de manera eficiente para generar energía térmica.

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Harina de legumbres para la elaboración de alimentos

El consumo de legumbres junto con Vitamina C potencia la absorción de hierro, un mineral clave para que el sistema circulatorio distribuya el calor.

Proteínas y el efecto termogénico

Digerir proteínas requiere más energía que procesar grasas o azúcares. Ese "esfuerzo" extra que hace el sistema digestivo produce calor residual, elevando tu temperatura corporal.

  • Huevo: es la opción más accesible y completa. Sumar un huevo a tus comidas asegura una dosis de proteína de alta calidad que activa el metabolismo térmico.
  • Pollo: una carne magra ideal para guisos y caldos. Los aminoácidos del pollo son esenciales para mantener los músculos activos, que son los principales generadores de calor en el cuerpo.
  • Frutos secos (El extra necesario): las nueces y almendras aportan grasas saludables que funcionan como un aislante térmico natural para las células.

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El "truco" de las especias termogénicas

Para potenciar todo lo anterior, los expertos recomiendan sumar ingredientes que aceleren la circulación. El jengibre, la pimienta y la canela actúan como disparadores que obligan al cuerpo a subir medio grado la temperatura casi de inmediato. Una infusión de jengibre después de almorzar puede marcar la diferencia entre una tarde con chuchos de frío o una jornada confortable.

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