Donald Trump y el uso del poder sin límites: la señal que dejó la intervención en Venezuela
En su análisis, Malamud planteó que lo ocurrido en Venezuela marca un punto de inflexión. “No hubo invasión ni sustitución clásica de régimen".
Los límites de Donald Trump no los pone el mundo, los pone Estados Unidos, y el desenlace dependerá, en gran medida, de lo que ocurra puertas adentro en Washington.
La detención de Nicolás Maduro y la intervención directa de Estados Unidos en Venezuela reconfiguraron el tablero político internacional y abrieron un interrogante central: ¿hasta dónde puede llegar el poder de Donald Trump? Esa fue una de las preguntas que atravesó la entrevista con Andrés Malamud, analista político internacional, en diálogo con AIRE.
En su análisis, Malamud planteó que lo ocurrido en Venezuela marca un punto de inflexión. “No hubo invasión ni sustitución clásica de régimen: hubo un bombardeo, una decapitación del poder y luego un acuerdo”, explicó. Según el especialista, el resultado es un gobierno autocrático en proceso de apertura, pero bajo una condición clave: una fuerte dependencia de Washington para exportar, importar y tomar decisiones estratégicas. “Es un protectorado. El gobierno que quedó va a ser lo que Donald Trump quiera”, sintetizó.
El verdadero límite del poder estadounidense
Para Malamud, el conflicto deja en claro que los límites al poder de Trump no están fuera de Estados Unidos, sino dentro. “Puede bombardear Irán, puede decapitar Venezuela o amenazar territorios aliados sin consecuencias internacionales reales. Pero no puede ir más allá de lo que le permitan la Corte Suprema y el Congreso”, afirmó.
En ese marco, subrayó la importancia de las elecciones legislativas de noviembre, donde las encuestas anticipan una posible pérdida de la mayoría oficialista en la Cámara de Representantes, lo que podría funcionar como un contrapeso institucional.
El analista también remarcó que Trump se mueve con cuidado jurídico: presenta estas acciones como operativos policiales y judiciales, no como guerras, para evitar la obligación de informar y obtener aval del Congreso. “Su escudo es la ley nacional. No le importa el derecho internacional”, sostuvo.
Democracia, petróleo y disputas internas en Washington
Consultado sobre los verdaderos objetivos de Estados Unidos, Malamud fue contundente: “En la conferencia posterior a la detención, Trump mencionó la palabra petróleo más de 20 veces y democracia, ninguna”.
Sin embargo, aclaró que dentro del gobierno estadounidense conviven intereses y corrientes distintas: el Departamento de Estado, con Marco Rubio, impulsa una agenda neoconservadora de cambio de regímenes, mientras que el vicepresidente representa una visión aislacionista que rechaza intervenciones prolongadas con tropas en el terreno.
Consultado sobre los verdaderos objetivos de Estados Unidos, Malamud fue contundente: “En la conferencia posterior a la detención, Trump mencionó la palabra petróleo más de 20 veces y democracia, ninguna”.
El equilibrio, explicó, fue una intervención breve y quirúrgica. “Entraron, tocaron y se fueron”, resumió Malamud, y agregó que el punto de coincidencia entre las distintas tribus republicanas es geopolítico: desplazar a China, Rusia e Irán del hemisferio occidental.
Reacciones internas y el rol de Delcy Rodríguez
Respecto de la reacción social en Estados Unidos, Malamud señaló que la mayor parte de la opinión pública está en contra de la intervención, mientras que buena parte del electorado latino quedó “desconcertado y defraudado”, ya que esperaba un cambio inmediato de régimen.
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Respecto de la reacción social en Estados Unidos, Malamud señaló que la mayor parte de la opinión pública está en contra de la intervención, mientras que buena parte del electorado latino quedó “desconcertado y defraudado”.
En ese contexto aparece la figura de Delcy Rodríguez, quien, según el analista, ya negociaba con Washington antes del operativo. “Maduro ofreció todo, pero no cumplía. Delcy sí está cumpliendo”, afirmó, al mencionar la liberación de presos políticos y las concesiones en materia petrolera.
Argentina, Europa y un orden global sin caretas
Finalmente, Malamud abordó el impacto regional y global. Señaló que Argentina es uno de los países más beneficiados de su alineamiento con Trump, al punto de definirlo como el gobierno subordinado que más ventajas obtuvo. En paralelo, destacó la reciente decisión europea de avanzar con el acuerdo Mercosur-Unión Europea como una reacción geopolítica frente al unilateralismo estadounidense. “Se cayó la careta de la hipocresía juridicista: ya no se busca justificar las acciones con derecho internacional, sino con poder”, concluyó.
En ese contexto aparece la figura de Delcy Rodríguez, quien, según el analista, ya negociaba con Washington antes del operativo. “Maduro ofreció todo, pero no cumplía. Delcy sí está cumpliendo”, afirmó.
En ese escenario, el especialista dejó una definición clave: los límites de Donald Trump no los pone el mundo, los pone Estados Unidos, y el desenlace dependerá, en gran medida, de lo que ocurra puertas adentro en Washington en los próximos meses.