Celulares en las cárceles: “Es un fenómeno de suma preocupación”
El fiscal federal Walter Rodríguez dio por finalizada la investigación del “Clan Bergallo” y solicitó al juez que la eleve a juicio oral.
El fiscal federal Walter Rodríguez dio por finalizada la investigación del “Clan Bergallo” y solicitó al juez que la eleve a juicio oral.
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Según explicó el fiscal desde el móvil de la radio esta mañana, en la instrucción se logró determinar que “existió una organización que desplegó sus actividades en Santa Fe y Cañada Rosquín, comandado por dos personas como organizadores, y el resto de los imputados por tráfico y tenencia de estupefacientes con fines de comercialización”.
Rodríguez recordó que en la causa también hay implicados dos empleados policiales a quienes se les atribuyeron los delitos de incumplimiento del deber de funcionario público y confabulación.
En relación a las circunstancias en que uno de los procesados como “organizador” continuaba comandando el negocio desde su celda en la cárcel de Las Flores, donde se encuentra en prisión preventiva por una investigación de homicidio, Rodríguez dijo que “se secuestraron algunos chips telefónicos, pero lo que se averiguó es que esta persona usó siete abonados telefónicos al momento de estar detenido”. Y amplió que como: “otra persona usó cuatro (chips) dentro de la unidad de Las Flores, me indicó la necesidad de indicar el hecho a la sede administrativa que tiene competencia dentro del servicio penitenciario, a los efectos que se labren actuaciones administrativas teniendo en cuenta la gravedad de la situación”.
Al ser consultado por el periodo de tiempo en que se daban estos cambios de abonados, el fiscal destacó que “la investigación de las escuchas tuvo un año y un poco más… no todos los imputados fueron observados telefónicamente al mismo tiempo. Nos llamó la atención la facilidad con la cual se producían estos cambios, además de tener noticia en el expediente de que los imputados tengan “contacto” con los agentes penitenciarios”.
Recordamos que hace dos semanas, Raul “Beto” Basimiani fue condenado por el Tribunal Oral Federal por una situación similar: cumpliendo una condena por narcotráfico, seguía con la actividad desde su lugar de detención en Coronda, a través de la utilización de teléfonos celulares.
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Sobre este acto que parece repetido en varias causas de narcotráfico, Rodríguez expresó que “es un fenómeno que señalamos con suma preocupación y por eso le damos intervención a la sede administrativa para que se labren las actuaciones”.
Al ser consultado si entiende que se trata de un mal control que realizan los penitenciarios, o de connivencia con los detenidos, el fiscal precisó: “Las dos alternativas son viables, tanto por acción o por omisión de un agente penitenciario… se ha señalado en la causa la posibilidad que los penitenciarios hayan facilitado este elemento (los teléfonos celulares) y por ese motivo, y teniendo en cuenta que es algo que sucede dentro de la cárcel, creímos necesario dar intervención a la sede administrativa para que realicen un sumario, y luego en caso de ser necesario, realicen una denuncia penal”.
¿Quienes llegan a juicio y por qué?
Luis Ángel y Darío Miguel Bergallo, acusados de organizar la venta de material estupefaciente en Santa Fe y Cañada Rosquín
Fabian David Bergallo, María Laura Lamanna, Silvia Elisa Díaz y Judith Anahí Segovia por tráfico de estupefacientes
Adrián Alberto Nazara y Carlos Alberto Maldonado se los acusa del delito de confabulación agravada e incumplimiento del deber de funcionario público.
Por último, Roberto Carlos Herrara y Cándida Eulogia Sandoval serán juzgados por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización.
