Al abandonar la rutina y pasar más tiempo en casa, las personas decidieron cocinar. En todos los países estudiados, como Australia, Bélgica, Chile, Uganda, Países Bajos, Francia, Austria, Grecia, Canadá, Brasil e Irlanda, la compra de alimentos para microondas bajó.
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Ensalada de hojas verdes.
“Pasamos desde el picoteo, la comida de restaurante y los pedidos a domicilio a la cocina casera”, dijo Firene, un ciudadano de Azerbaiyán que vive en Bruselas, dando testimonio de los cambios que han producido en su hogar durante la pandemia por el coronavirus.
La encuesta realizada entre los distintos países reveló que la población estuvo abierta para probar nuevas recetas y también, que se desperdició menos comida.
Sin embargo, el problema que podría surgir en los próximos meses es la escasez de frutas y verduras, ya que las las prohibiciones de viaje están perturbando a los trabajadores migrantes de todo el mundo. En España por ejemplo, los sindicatos anunciaron que las tasas de ausentismo son tan altas como el 50%, y el distanciamiento social hace que los viajes de los trabajadores desde sus hogares hasta las granjas sean más difíciles.
Por el momento, los supermercados europeos dicen tener stock de estos alimentos pero todas estas interrupciones podrían traer problemas dentro de los próximos meses. Esto podría significar que las cadenas de suministro se vuelvan más localizadas, explica el Foro Económico Mundial.
Por el momento, se puede ver, que las verduras y las frutas no faltan en los mercados y su consumo ha aumentado.
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Ensalada de verduras cocidas y crudas.
Por último el estudio realizado por la Universidad de Amberes reveló que el consumo de carne, pescado y bebidas alcohólicas se mantuvo estable durante toda la pandemia.