"Vi cómo la mataba": habló el joven que asesinó al femicida de su madre en Brasil
Marcos Antônio da Silva Neto confesó haber matado al hombre que asesinó a su madre. Su defensa asegura que se entregará y que actuó tras años de trauma.
Marcos presenció el femicidio de su madre, Glauciane Cipriano, cuando tenía ocho años.
El caso que conmociona a Brasil sumó un nuevo capítulo tras la declaración de Marcos Antônio da Silva Neto, el joven de 19 años que mató de cinco disparos al hombre acusado de asesinar a su madre.
“Vi cómo la mataba”, expresó el joven al justificar el crimen, según relató su abogado, José Rodrigo de Almeida, quien además confirmó que su cliente planea entregarse a la policía.
El hecho tiene origen en 2016, cuando Glauciane Cipriano, madre de Marcos, fue asesinada en la ciudad de Frutal. El joven tenía apenas 8 años y presenció el femicidio.
Según la investigación, Rafael García Pedroso, pareja de la víctima, la apuñaló unas 20 veces en medio de una discusión durante un asado, en un hecho calificado como violencia doméstica y cometido con extrema crueldad.
Tras el crimen, Marcos y sus hermanos quedaron al cuidado de su abuela materna. A pesar de haber sido declarado culpable, el juicio fue anulado y, en enero de 2026, Pedroso comenzó a cumplir arresto domiciliario con tobillera electrónica.
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Marcos Antonio da Silva Neto, de 19 años, presenció el femicidio de su mamá cuando tenía 8 años.
El crimen en 2026 y la decisión de vengarse
De acuerdo al relato del abogado, la situación cambió cuando el agresor comenzó a frecuentar zonas cercanas a la vivienda de Marcos.
El 30 de marzo, el joven denunció que Pedroso pasó en moto frente a su casa, observándolo a él y a su hermana. Un día después, el 31 de marzo, lo encontró en la puerta de una unidad de salud y le disparó cinco veces por la espalda.
El hombre murió en el lugar y Marcos escapó en moto. La secuencia quedó registrada por cámaras de seguridad.
Según su defensa, Marcos no intentó evadir a la Justicia y manifestó su intención de colaborar desde el primer momento.
El abogado relató que, al mostrarle una foto de su madre, el joven rompió en llanto, tembló y pidió un abrazo, evidenciando el impacto emocional que arrastra desde la infancia.
El caso reabre el debate sobre las consecuencias del trauma, la violencia familiar y los límites de la justicia por mano propia en situaciones atravesadas por hechos extremos.