El poder adquisitivo cayó un 8 por ciento

La devaluación de la moneda y el aumento de tarifas fueron duros golpes a los salarios, los cuales registraron en el primer trimestre  de 2016 una caída de su poder adquisitivo de un 8 por ciento respecto de noviembre pasado. El dato se desprende de un informe elaborado por la consultora Ecolatina. En el mismo, se indica que el salario del sector formal aumentó en los primeros tres meses de año un 6 por ciento. Mientras que el salto devaluatorio estuvo en un 45 por ciento, a la vez que el incremento promedio de las tarifas de los servicios públicos fue de un 165 por ciento.

A pesar de que Mauricio Macri y sus funcionarios insisten en que la devaluación del peso no produjo una suba de precios internos e intenta minimizar el impacto de la suba de tarifas, “ni los trabajadores del sector privado ni los del sector público lograron recomposiciones en línea con la inflación observada durante los últimos meses”, dijeron desde la consultora. Desde Ecolatina fueron contundentes al indicar: “Si tomamos el salario real de noviembre de 2015, el más alto del año, y lo comparamos con el relevado en marzo del actual, observamos una caída cercana al 8 por ciento. La comparación interanual muestra una contracción del salario real de 2,5 por ciento en el primer trimestre”.

El informe agrega que “el aumento de precios abandonó la velocidad observada durante los primeros diez meses de 2015 (de 1,8 por ciento) y se aceleró hasta más que duplicar su velocidad. Entre enero y abril la inflación promedio fue cercana a 4,3 por ciento y, de acuerdo a la información relevada en lo que va del mes, en mayo se mantendría cercana a 3,5 por ciento”.

De esta manera, en los primeros cuatro meses del año, el nivel general de precios subió 18 por ciento. En tanto, los servicios privados y los alimentos tuvieron un crecimiento del orden del 12 por ciento.

El informe ejemplifica indicando que con lo que un usuario destinaba al pago de la luz en noviembre pasado, hoy cubriría apenas el 16,1 por ciento de la factura en promedio.

Respecto del consumo de carne, Ecolatina señala: “Su precio no aumentó en los últimos meses pero, una vez decidida la apertura del cepo y el fin de las trabas a las importaciones, acumuló incrementos importantes entre diciembre y enero”. Producto de esta medida, se dió una caída del poder adquisitivo para la compra de carne fresca de un 7,2 por ciento. “La clase media no contó con políticas activas que compensen el desproporcionado aumento de precios y sólo le resta esperar que durante los próximos meses las recomposiciones salariales reviertan parcialmente una caída del salario que proyectamos alcanzará 4,5 por ciento promedio en 2016”, finaliza.