Dólar: balance 2016 y proyecciones 2017

Tras la decisión del Gobierno de Mauricio Macri de salir del cepo cambiario a mediados de diciembre del 2015, el Dólar se disparó en un solo día de $9,84 a $13,95. Desde entonces estuvo como siempre en el centro de la escena económica nacional.

En el primer día del año 2016 el dólar en el mercado minorista cerró a $13,47, y con la última rueda del año el 30 de diciembre, que terminó en $16,13, la divisa acumuló un aumento del 19,75% en 12 meses.

 

Desde el comienzo del 2016, el Banco Central (BCRA) fue aplicando un régimen de flotación administrada en el mercado de cambios y sólo intervino esporádicamente, principalmente en los primeros meses, ante el vencimiento de los abultados contratos de dólar a futuro emitidos por la gestión anterior.

En febrero, cuando las liquidaciones del agro, pese a la quita y rebaja de retenciones, no eran suficientes para abastecer la demanda, apareció el BCRA en el mercado y, a mediados de mes, el tipo de cambio tocó por primera vez los $ 15.

En el mes de marzo, la divisa superó los $ 16 y fue entonces cuando el BCRA respondió con una fuerte suba de tasas en la licitación de Lebac: el rendimiento pasó de 30,5% a 38%. El tipo de cambio se desinfló ya que los inversores comenzaron realizar colocaciones en pesos y desarmar posiciones dolarizadas para apostar por las altas tasa positivas en moneda local.

Desde entonces las Letras que emite el Central pasaron a ser el instrumento más elegidos por los inversores locales.

A lo largo del año estas letras fueron el instrumento utilizado por la entidad monetaria que conduce Federico Sturzenegger,  para combatir la inflación. Sin embargo, en abril, con un dólar entorno a los $ 14,50 el Central empezó a recortar la tasa de Lebac para impulsar  la economía. Luego, fue alternando subas y bajas, hasta cerrar el año con una tasa de referencia ubicada en el 24,75% anual.

En abril, con el regreso de Argentina a los mercados internacionales (el gobierno colocó u$s 16.500 millones al 7,1%) tras resolver el conflicto con los fondos buitres y salir del default presionó la moneda, que terminó ese mes a $ 14,54. Debido a la alta oferta de divisas existente por las emisiones de deuda en moneda extranjera que el BCRA cambiaba por pesos al Tesoro.

El referéndum del Reino Unido para salir de la Unión Europea -que se produjo en junio en momentos en que las autoridades implementaban distintas estrategias para sostener el tipo de cambio sin resultados- potenció una fuerte disparada de la divisa en poco tiempo: trepó un 10% hasta los $ 15,34 en apenas seis ruedas.

La sorpresiva victoria electoral en EEUU del republicano no tardó en sentirse en los mercados sobre todo en las monedas de los países emergentes.

El dólar se fortaleció a nivel global y provocó sacudones no vistos en años en algunas divisas, como por ejemplo el peso mexicano (se devaluó casi 10% en cuestión de días). Por eso, la presión alcista en el mercado local, no demoraría en llegar tarde o temprano.

Un día después del triunfo de Trump, la divisa saltó hasta los $ 15,80. Luego de una pausa, el dólar no solamente quebraba el techo de los $ 16, sino que iba más allá y alcanzaba un precio inédito récord de $ 16,28 a mediados de diciembre.

Los ingresos de divisas en el marco del sinceramiento fiscal, vigente desde el mes de agosto, se intensificaron en octubre y provocaron que la moneda registrara su peor caída mensual desde mayo (-0,8%) a $ 15,40.

El tipo de cambio presionado por las continuas colocaciones de deuda, ya no solo del Estado Nacional, sino también por las Provincias y el sector privado, aplacó las subas del billete en un contexto de incertidumbre global.

El último mes del año, estuvo signado por jornadas volátiles, donde en algunos momentos la banca pública salió a contener la suba con ventas y en otros, se retiró del mercado para provocar un deslizamiento que permitiera al dólar terminar el año por arriba de los $16.

El año comenzó con el billete estable, según los analistas, al ser un año electoral, el Gobierno prevé que la cotización de la divisa se mantenga aplacada, para que no afecte a la variación de precios y se pueda cumplir con las exigentes metas de inflación estimadas en 17% anual.

Según las proyecciones del Presupuesto 2017, el dólar cotizará  un tipo de cambio promedio de $ 17,92, para finalizar cerca de los $ 18.

La estrategia que aplique el BCRA será vital para poder entender lo que suceda con el dólar en los próximos meses. Por el momento, la recomposición de reservas internacionales que generó durante el año pasado la entidad monetaria, en principio, le otorgan poder de fuego para controlar la divisa sin mayores problemas. A eso, se suma una campaña agrícola que podría ser récord, que impulsaría aun más la llegada de dólares por la vía comercial.

Por el momento, es probable que el billete se mueva en función al aumento de los precios en el mercado interno. Siempre, siguiendo de cerca, los acontecimientos que provengan desde el exterior.