Cómo es la agenda económica de Trump para EEUU y el mundo

La llegada inesperada de Donald Trump a la Casa Blanca, con un polémico programa económico y plagado de amenazas de veto a distintos acuerdos comerciales, siembra la incertidumbre sobre la mayor economía del mundo, que representa el 24,5% del PBI mundial.

El  reciente Presidente electo de EE UU, ha basado buena parte de su estrategia de campaña en la propuesta de crear 25 millones de empleos en diez años e impulsar el crecimiento económico hasta el 3,5% anual. ¿Cómo pretende lograrlo?

Durante la campaña, Trump propuso el llamado “plan del centavo” (penny plan), su medida estrella para ajustar el presupuesto. Este programa se basará, a grandes rasgos, en recortar un centavo a cada dólar del presupuesto federal durante un período de seis o siete años y en imponer un límite en el gasto hasta que las cuentas estén equilibradas.

“Vamos a hacer recortes inteligentes en el presupuesto, recortes presupuestarios tan buenos o mejores que los que se hacen ahora, pero por mucho menos dinero”, dijo el propio Trump en una conferencia pronunciada en Nueva York.

Respecto a los impuestos, Trump ha propuesto bajar la tasa que pagan las sociedades por sus ganancias a un máximo del 15%, inferior a la del 35% actual, lo que supondría la mayor reducción fiscal desde la presidencia de Ronald Reagan.

Reducir también drásticamente el impuesto a las Rentas Personales (Impuesto a las Ganancias para Personas Físicas). El nuevo presidente tiene previsto reducir los siete tramos que existe en la actualidad a tres. Así, los matrimonios que cobren menos de 75.000 dólares pagarán un 12%. Los que se encuentren entre estos 75.000 y 225.000 pagarán el 25%. Para un máximo en tramos superiores del 33%. Para los solteros los porcentajes serán los mismos, pero las bases imponibles se reducirán a la mitad.

La verdadera preocupación es que, paralelamente, el nuevo presidente de EE UU ha prometido un ambicioso plan de inversión en infraestructuras valorado en entre 285.000 y 500.000 millones de dólares. Así las cosas, los ingresos se reducirán en 6,2 billones de dólares en los próximos años, lo que, previsiblemente, acelerará el déficit fiscal.

Por su parte el aumento de deuda ha sido, paradójicamente, una de las acusaciones que el equipo de Trump ha lanzado a la Administración Obama durante la campaña.

El comercio es uno de los principales ejes de su política nacionalista, populista y proteccionista, con propuestas como “designar a negociadores duros e inteligentes para que luchen en beneficio de los trabajadores americanos”. Para empezar, propone retirar a EE UU del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TTP), que mantiene con países como Brunéi, Chile, Nueva Zelanda, Singapur, Australia, Canadá, Japón, Malasia, México, Perú y Vietnam.

El candidato, al menos según lo que ha asegurado en la campaña, tiene previsto suspender las negociaciones con la Unión Europea para cerrar el mayor acuerdo comercial de la historia (el llamado TTIP). También pretende reducir drásticamente la participación estadounidense en la OTAN, la alianza militar que desde hace casi 60 años se encarga de la seguridad del Viejo Continente.

También ha advertido a los países del Tratado de Libre Comercio de América del Norte que va a revisar el acuerdo para lograr “mayores beneficios para los trabajadores” del país. Si no aceptan sus términos, EE UU se retirará del pacto.

México está en el punto de mira: ha asegurado que va a eliminar las ventajas de que disfruta México en el IVA y asegura que va a poner fin a los talleres de trabajo en México, que perjudican a sus ciudadanos. Sobre todo en la industria de la automotriz, anunciando un posible arancel del 35% a las importaciones de autos desde el país.

Por otro parte, también arremete con  China, a quien considerará un “manipulador de divisas”. Promete enfrentarse al país tanto en tribunales regionales como en la Organización Mundial de Comercio (OMC) y promete sanciones si no cesa en sus “actividades ilegales”. Tampoco la propia OMC se libra de sus amenazas: entre sus planes se encuentra revisar la participación del país en el organismo.

Donald Trump ha asegurado en repetidas ocasiones que el cambio climático es un “fraude” creado por China para  hacer que los fabricantes del país no sean competitivos, y ha prometido cancelar los acuerdos de París.

No solo eso, la Administración Obama llevó a cabo laboriosos esfuerzos para reducir las emisiones en un programa llamado Clean Power Plant. Debido a su control en las dos Cámaras va a hacer tarea sencilla acabar con esta iniciativa.