Cómo afecta a la Argentina la caída de Wall Street

Los mercados internacionales entraron en una zona de alta volatilidad, la baja de las acciones en Wall Street ante la suba de las tasas de los bonos de Estados Unidos afecta a la Argentina por distintos flancos.

Cada vez que se incrementa el rendimiento de los bonos del Tesoro norteamericano -ayer llegó a tocar 2,885%, su máximo en cuatro años, ante la expectativa de que el nuevo titular de la Reserva Federal (FED) suba las tasas- los inversores suelen dejar otros activos y apostar a esos títulos, que son los más seguros del mundo.

A ese movimiento, se sumó también una “toma de ganancias”: el índice Dow Jones de Estados Unidos venía subiendo con fuerza desde principio de año (hasta el lunes había avanzado 6,5%). Los inversores venden porque creen que ya no va a subir más y recolectan las ganancias de la suba.

Por eso, ayer las acciones en Wall Street protagonizaron un lunes negro, con el Dow Jones desplomándose cerca de más de 1.000 puntos, cayendo 4,6% y eliminando de esta forma las ganancias que había acumulado en enero de 2018. El S&P 500 cayó un 3,55%, casi 100 puntos de perdida. Esta debilidad representa la caída más pronunciada desde el 24 de agosto de 2015.

En las últimas semanas, los analistas vienen advirtiendo que los niveles de inflación en las principales economías podrían superar el 2% o el 3%. Los datos económicos publicados el viernes sobre los aumentos salariales en Estados Unidos alimentaron estos temores y provocaron una ola de ventas en Wall Street. La perspectiva es que la Reserva Federal vuelva a subir las tasas de interés ante el repunte de la inflación en Estados Unidos. Se cree que el primer incremento sería en marzo.

Los mercados arrancaron 2018 con fuerza tras la entrada en vigor de la reforma fiscal norteamericana. Sin embargo, el cimbronazo de ayer supone el comienzo de una gran rectificación

El desplome de ayer convierte en una anécdota los 508 puntos que perdió el Dow Jones el fatídico Lunes Negro, en octubre de 1987. Pero entonces el daño fue mucho mayor para el índice, porque perdió más de 22% de su valor. La tensión de la última semana es comparable a la que se vivió en el verano de 2016, cuando en junio Gran Bretaña decidió abandonar la Unión Europea y, antes, en agosto de 2011, cuando la crisis de la deuda soberana azotó a los bancos europeos. Pero especialmente recuerda los momentos que se vivieron durante la crisis financiera global de 2008

El golpe más directo lo sufrió ayer mismo el Merval, principal índice de la bolsa argentina, que cayó un 4,5%. Además, podría demorar la decisión de las empresas argentinas que estén pensando en abrir su capital en la bolsa neoyorquina. Por otra parte, el alza de tasas en EE.UU., además de encarecer el financiamiento externo para el país, también llevaría a un fortalecimiento del dólar y a una baja del precio de las commodities que exporta el país.

Fuente: LA NACION