A la espera de nuevos aumentos, los combustibles cerraron el 2016 con una suba del 31%

El año 2016 cerró con un incremento promedio del 31% del precio de los combustibles en los surtidores nacionales. En un acuerdo entre el Gobierno Nacional, por medio del ministerio de Energía que conduce Juan José Aranguren, y empresas referentes de la industria petroleras, el año pasado se pactaron 4 aumentos de precios en los primeros meses del año.

El 2016 comenzó con un aumento del 6% en los primeros días de enero. Luego les siguió otro aumento igual de 6% en marzo y 6% en abril para finalizar el último, que fue en el mes de mayo del 10%. En su conjunto totalizaron un suba del 31% en 12 meses.

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El ajuste en los surtidores es el resultado de las fuertes devaluaciones tras la salida del cepo cambiario desde diciembre del 2015 y principios del año pasado.

El sistema es así: las refinadoras de combustibles venden su producto en pesos, pero pagan por el petróleo en la moneda local pero atado al valor del dólar. Además, en los últimos años, el precio local del barril de crudo se encuentra por encima del los precios internacional, producto de un acuerdo entre las empresas con el guiño del Gobierno Nacional y algunas Provincias productoras, para no frenar aún más la industria petrolera en la Patagonia.

Sin embargo, vale aclarar que, más allá de la molestia que genera la remarcación de las pizarras, los precios de los combustibles quedaron atrasados en la Argentina. El año pasado subieron 31%, y el último ajuste fue en mayo. Requiere un ejercicio de mucha paciencia encontrar otro producto o servicio que se comercialice en el país cuyo último ajuste haya sido hace siete meses. Más aún si tenemos en cuenta que la inflación fue cercana al 40% en el año.

A demás, el aumento de los combustibles no compensó la suba de costos, debido a que la devaluación desde diciembre del 2015 ronda el 64%.

Desde hace semanas funcionarios del Ministerio de Energía, trabajan con las compañías para establecer un mecanismo de revisión periódica de los combustibles para este año.

El primer aumento de este nuevo acuerdo llegaría en los próximos días del enero. Según el cronograma que se maneja, las subas serán del 8% y se implementarían entre el 7 y el 9 del corriente mes. La siguiente revisión sería recién en abril próximo.

El plan consiste en establecer un esquema de revisión trimestral de precios en base a una fórmula que contemple los principales factores que afectan a los valores de las naftas y el gasoil, entre los que se destacan el precio del crudo (explica a razón de un 80% del costo de la refinerías), el de los biocombustibles y el tipo de cambio.

Resta saber cuál será el impacto en los precios del resto de los bienes, ya que un incremento en el precio de los combustibles incide de manera directa a toda la cadena de valor y producción. Principalmente en el sector industrial, los servicio de transporte y logística, presionando a la inflación, donde el Gobierno Nacional apuesta a una exigente meta del 17% para todo el año.