Una ola de crímenes que duró casi una década
El 22 de enero de 1995, con 20 años, Wang Qiang cometió su primer asesinato. A partir de ese momento, su historial criminal se tornó imparable. Durante ocho años, llevó a cabo robos, asesinatos y violaciones, sembrando el terror en distintas regiones de China.
Su captura se produjo el 14 de julio de 2003, cuando las autoridades lograron vincularlo con múltiples crímenes. Durante los interrogatorios, confesó haber cometido todos los homicidios y agresiones sexuales, además de una larga lista de delitos.
Según las investigaciones, Wang no solo atacaba a sus víctimas al azar, sino que seleccionaba blancos vulnerables, a quienes asaltaba antes de asesinarlas con extrema violencia. En el caso de las 10 mujeres, las violó antes o incluso después de matarlas.
Juicio y condena: el fin de un asesino despiadado
El proceso judicial de Wang Qiang fue seguido con gran interés por la sociedad china. Durante una de las audiencias, un familiar de una víctima, lleno de furia, se abalanzó sobre él y lo golpeó a puñetazos antes de ser detenido por la policía judicial.
"Eres un monstruo malvado y mereces que te corten en pedazos", gritó el hombre, expresando el dolor y la indignación de los familiares de las víctimas.
Finalmente, Wang fue condenado a muerte por sus crímenes y ejecutado el 17 de noviembre de 2005.
¿Actuó solo o tuvo cómplices?
Durante el juicio, cuatro presuntos colaboradores de Wang también fueron procesados en el Tribunal Popular Intermedio Municipal de Shenyang. Sin embargo, el periódico Shenyang Evening News no reveló sus identidades ni los cargos que enfrentaban.
A pesar de las acusaciones, Wang insistió en que había actuado solo en los asesinatos y violaciones.
"Lo hice todo yo solo... Ellos no tenían nada que ver con las violaciones ni los asesinatos. Solo participaron en los robos", declaró antes de su ejecución.
Con su muerte, China puso fin a la historia de uno de los criminales más despiadados de su historia, pero su legado de horror y violencia quedó marcado en la memoria del país.