Un perro con cáncer terminal resistió para llevar a su cuidadora al altar
Jamie Gehrlich y su esposo Jason de Ohio están con Spike desde 2007 y para ellos es el mejor perro que tuvieron: él era muy protector de sus cuidadores. En 2016, Jamie fue diagnosticada con dos tipos de cáncer cervical. “En el momento en que me enteré, llamé a Jason y llegó a casa temprano del trabajo. Los tres nos tiramos un rato en la cama. Jason nos abrazaba a mí y a Spike”,
relató Jamie en Daily Mail.
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Según Jamie, Spike sabía que algo andaba mal. Después del diagnóstico, el perro la empezó a seguir a todos lados sin dejarla sola. Cuando se operó, la mujer tuvo que dormir en el sofá, porque su cama le quedaba muy alta. Durante todo ese tiempo, Spike estuvo al lado de ella. En 2017, la historia cambió. Mientras ella mejoraba, Spike enfermó: tenía un tumor en su vejiga.
“Cuando llegó el veterinario con esta noticia devastadora, nuestro corazón estaba roto”, dijo Jamie. “Mi compañero estaba enfermo y me dijeron que no había nada que pudiéramos hacer. Pude ver la devastación en la cara de Jason y recuerdo haber pensado: ‘Todavía no estoy lista. No sé si podría hacer esto'”.
Salvar a Spike se volvió prácticamente imposible. Debido a la posición del tumor no se podía operar y la única solución era darle pastillas para perros. En ese tiempo, a la mascota le quedaban solo 2 meses de vida. Pero gracias a sus cuidados, Spike logró llegar a la boda.
“Solo quería que Spike fuera parte de nuestro gran día”, dijo Jamie. “Quería que todos pudieran verlo y que consiguiera un último gran día antes de lo que podría ser su último. No podía imaginar que Spike no estuviera con nosotros ese día. Hubiéramos estado destruidos, él fue como nuestro hijo”.
Spike todavía resiste y sus dueños tienen claro que el día que deje de existir van a estar devastados, pero alegres de que hicieron todo por él y él todo por ellos.
Fuente: www.lanacion.com.ar
