¿Qué árbol plantó el Papa en Madagascar que nos recuerda “los miedos del Principito”?

El Papa Francisco plantó un pequeño árbol baobab afuera del Palacio Presidencial de Madagascar, junto al joven Presidente de la República, Andry Rajoelina. También bendijo a una familia sobreviviente de la reciente epidemia de sarampión que golpeó a la población del país.

Por Fabiana Chiappero

El Pontífice realizó estos dos gestos simbólicos, en el marco de su actual viaje apostólico en África, en el cual está visitando el país de Madagascar este fin de semana, tras su viaje a Mozambique, y el lunes viajará hacia Mauricio, que será la última etapa antes de volver el martes hacia el Vaticano.

Los baobabs y El Principito

Uno de los temores que el joven protagonista solía tener casi de modo obsesivo: los baobabs y El Principito.

Según él mismo explicaba, todo el suelo del planeta estaba infestado de semillas de baobabs. eso representaba un verdadero peligro, puesto que si uno no se libraba de ellas a tiempo, todo el suelo quedaría perforado por sus raíces. Los baobabs crecerían en poco tiempo como gigantes titánicos, enormes monstruos que pondrían en jaque  un planeta tan pequeño como el suyo. Y luego, lo harían explotar para que todo desaparezca definitivamente.

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Y entonces ¿cómo librarse de ese peligro?» – Es una cuestión de disciplina – explicaba el Principito-. De rutina. Cuando uno termina de asearse por la mañana, tiene que asear también cuidadosamente su planeta. Hay que arrancar con regularidad esos pequeños arbustos por donde crecen ya los baobabs, cuidando de distinguirlos bien de los rosales. Porque los rosales son buenos, hermosos. Mientras que los baobabs, son peligrosos. Es un trabajo muy fastidioso, pero fácil.»

¿Qué conclusión podemos sacar de esta idea? Los baobabs y el principito no se llevaban nada bien. Según este cuento ellos son nuestros miedos. Nuestros pensamientos negativos, esos que debemos saber arrancar a tiempo.