“Matías P.”: otro caso que deja en vilo a la seguridad pública
El miércoles por la tarde, en zona sur de Rosario, una vivienda fue baleada en Bv. Segui y Chacabuco. Al llegar el personal policial, dos sospechosos emprendieron la huida en motocicleta, pero fueron aprehendidos a los pocos metros. Uno de ellos era Matías P. portaba un arma de fuego 9 milímetros con 7 vainas. La moto en la que circulaba tenía pedido de captura por robo.
Por estas horas, no sabemos dónde se encuentra Matías P. No es de extrañar que esté nuevamente por las calles de zona sur. Es que el joven de 22 años tuvo cerca de diez detenciones desde 2008, cuando tenía unos 12 años, pero por causas que quizás superan nuestra comprensión, siempre vuelve a aparecer en las calles rosarinas.
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Cuando Matías P. debía estar en 7mo. grado de la escuela, estaba siendo aprehendido por robo simple. Un año más tarde, cometió el mismo delito, más un robo calificado, infracción al código de faltas y fue detenido por averiguación en un hecho delictivo.
En 2010, otro robo lo llevó nuevamente a enfrentarse con los agentes policiales que ya se acostumbraban a su rostro.
Dos años más tarde, cuando Matías P. se acercaba a sus 16 años, fue detenido por portación ilegal de arma de fuego y encubrimiento. Al poco tiempo, cuando rozaba la mayoría de edad, volvió a visitar la sede policial por pedido de captura nada más y nada menos que por estar implicado en un homicidio de 2011.
Pero al parecer, Matías P. nunca cumple condenas, al poco tiempo vuelve a delinquir, como si fuese un niño travieso al que es imposible juzgar.
Como si su prontuario fuese poco, el joven que hoy tiene 22 años, es uno de los sospechosos de los ataques a las casas de los jueces que condenaron a la banda rosarina de Los Monos.
¿Estará preso Matías P.? ¿O habrá pasado otro fugaz momento tras las rejas y hoy juega nuevamente con la más clara impunidad? La Justicia, ¿habrá interpretado erróneamente el Código Penal desde 2008? ¿Quién será la próxima víctima de Matías P.? ¿O acaso debemos preguntarnos quién será la próxima víctima del Poder Judicial?
