La historia de Marcelo Fleita: “La donación salva vidas, familias y sueños”
Por Loreley Duré
Hace poco más de 4 años, Marcelo Fleita (52) debió someterse a un trasplante de hígado producto del deterioro que había sufrido ese órgano a causa de una cirrosis por hepatitis C (una patología que con frecuencia no presenta síntomas ni signos).
Te podría interesar
El último año antes del trasplante, el estado de salud del vecino de barrio Estanislao López se deterioró a tal punto que su nombre llegó a estar primero en la lista de emergencia nacional del Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (Incucai).
“Nunca voy a olvidar la madrugada en que me llamó mi médico para avisarme que había un posible órgano para mí”, comenzó a relatar el hombre en diálogo con Aire Digital. Y siguió: “El minuto a minuto, desde ese momento hasta que salí de alta de la clínica (de Nefrología, Urología y Enfermedades Cardiovasculares de Santa Fe, donde se hizo la intervención), lo tengo grabado en mi memoria con lujo de detalles”.
Fleita destacó el trabajo de los profesionales que lo atendieron y agradeció a todos los donantes. En ese sentido, el hombre aseguró vivir esta etapa como “una nueva oportunidad”, y remarcó que su objetivo es “hacerle honor”.
“Tuve que cambiar varias cosas a partir del trasplante, como el dejar de jugar al fútbol o comer algunas cosas por recomendación del médico. Pero incorporé otras, tales como valorar los momentos con mis hijos (Lian, Jonatan y Hernán, de 18, 24 y 28 años), con mi esposa Marisel, y haciendo mi trabajo de carpintero”, detalló, al tiempo que remarcó que nunca antes de su enfermedad había pensado en la donación y su significado real.
“Había escuchado comentarios que hoy considero ilógicos, como que solo le daban los órganos a los que tenían plata y cosas por el estilo. Pero hoy puedo ver que es todo lo contrario. Yo soy un laburante, que siempre había trabajado en negro y que no tenía obra social, pero pese a ello tuve una excelente atención”, dijo el santafesino, al tiempo que cerró: “Hoy quiero contarle mi historia a la gente para que sepan que la donación salva vidas, familias, sueños y esperanzas”.
