Pensando en la víctima, un camarista revocó el veredicto de un juez que había decidido liberar a un violador

El juez de Cámara Carlos Renna contó por Aire de Santa Fe los motivos que lo llevaron a fundamentar esta decisión, en un fallo histórico en la Justicia santafesina.

El juez de Cámara Carlos Renna revocó un fallo y ordenó la inmediata detención de un condenado en primera instancia a 10 años de prisión por violaciones reiteradas en perjuicio de su hija menor de edad, al que el juez Gustavo Gon le había permitido seguir en libertad a la espera de que el fallo adquiera firmeza.

En diálogo con Aire de Santa Fe, el Dr. Renna explicó que entiende que la presunción de inocencia se quebró con la condena de primera instancia que sentenciaron el 23 de octubre de 2018 los jueces Claudia Bressán, Gonzalo Basualdo y Mauricio Martelossi, lo que “da cierta certeza de la autoría”. Además, el magistrado explicó que la pena en expectativa es de 10 años, claramente no excarcelable.

Sin embargo, para el juez Gustavo Gon era suficiente que el condenado Miguel Angel Portillo constituya domicilio, comparezca una vez por semana en sede policial y la prohibición de la provincia y el país sin previo aviso al fiscal o al tribunal. Mientras tanto, podía seguir viviendo con total libertad.

“Más allá de que el sujeto tenga derecho a apelar la sentencia en segunda instancia, yo consideré que tiene que estar en prisión preventiva porque ya hay certeza sobre la culpabilidad según el fallo de primera instancia, por la magnitud de la pena en expectativa y por otras circunstancias, como es la necesidad de proteger a la víctima, que sufrió reiteradas violaciones en su niñez por parte de una persona que debía cuidarla. En la audiencia, la víctima manifestó su temor y pidió que el condenado esté preso. Fue importante escucharla”, detalló el juez.