En 2014 el sujeto ingresó a la Facultad de Ciencias Jurídicas de la Universidad Nacional del Litoral y le hizo creer hasta a su propia madre, quien fue presidenta del Club Unión de Sunchales, que en octubre del año pasado se recibió. Se supo que solo rindió 13 materias y después abandonó la carrera.
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Tras el conocimiento de las primeras denuncias, se dio intervención a la Justicia, que ordenó la inmediata detención de Zurvera. A su vez, se realizaron dos audiencias imputativas donde se informó que el acusado, entre enero y noviembre de este año, obtuvo en sus cuentas bancarias $54 millones.
Se determinó que sea imputado por estafas reiteradas en concurso real; falsificación de documentos públicos y usurpación de títulos.
En dichas jornadas, el fiscal Guillermo Loyola solicitó la prisión preventiva sin plazos y el juez Javier Bottero, al acreditar las acusaciones, le concedió la solicitud.
La investigación
El accionar del imputado, de 31 años, comenzó meses atrás cuando fue a un estudio jurídico, presentó un título falso y dijo ser abogado. Zurvera obtuvo el trabajo y comenzó a llevar diversos casos junto con su colega, quien nunca sospechó de él, hasta los últimos días.
En el allanamiento a su vivienda se determinó que guardaba un sello apócrifo dentro de un ladrillo hueco, así como también se comprobó que los documentos judiciales tenían firmas digitales truchas de jueces y camaristas.
Otro punto mencionado es que Zurvera estaba a cargo de casos judiciales relacionados a divorcios, régimen de tenencia de menores, asignación y reclamos por cuotas alimentarias, sucesiones, herencias y hasta desalojos.
Varios de los damnificados sostienen que se conocían y que se trata de una “estafa emocional”, porque muchos creyeron en su profesión y hasta sospechan que las causas a su cargo podrían rechazarse al ser falsas.