Un argentino quedó detenido en el temible "Alligator Alcatraz" de Trump: quién es Fernando Artese
Fernando Artese planeaba “autodeportarse” en motorhome junto a su familia, pero terminó en el polémico centro migratorio rodeado de caimanes en Florida.
El viaje de regreso de Fernando Artese a la Argentina quedó interrumpido antes de comenzar. Con 63 años, ciudadanía italiana y un plan familiar para cruzar América en motorhome, el argentino fue detenido en Florida por tener la licencia vencida y su situación migratoria irregular. Las autoridades lo derivaron directamente al centro de detención migratoria “Alligator Alcatraz”, una prisión inaugurada por Donald Trump y rodeada de pantanos y caimanes.
Quién es Fernando Artese, el argentino detenido en Estados Unidos
Artese vivía en Florida desde 2015. Junto a su esposa Mónica y su hija Carla, había decidido abandonar Estados Unidos. Querían documentar el regreso a Argentina en un canal de YouTube llamado Argentinomades, y recorrer el continente en una casa rodante.
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Todo cambió el 25 de junio, cuando un control de tránsito en Jupiter Beach detectó que la licencia de conducir de Artese estaba vencida. Al revisar sus documentos, los oficiales constataron que su estadía en el país también había vencido. Lo entregaron al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y, el 3 de julio, lo trasladaron a “Alligator Alcatraz”.
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Qué es “Alligator Alcatraz”, la polémica cárcel migratoria
El centro de detención funciona en un viejo aeropuerto dentro de la reserva nacional Big Cypress, en los Everglades de Florida. Trump y el gobernador Ron DeSantis lo impulsaron como parte de un plan para frenar la inmigración irregular. Lo construyeron en siete días y lo rodearon de pantanos infestados de caimanes y serpientes.
El lugar puede alojar hasta 5.000 personas y no permite visitas frecuentes ni contacto fluido con abogados. Organismos como Human Rights Watch y la ACLU ya denunciaron las condiciones de encierro: hacinamiento, falta de atención médica, comida en mal estado, baños colapsados y tratos inhumanos. Algunos exdetenidos lo compararon con “campos de internamiento”.
La esposa de Artese, Mónica Riveira, explicó que tomaron la decisión de regresar a Argentina cuando comenzó el segundo mandato de Trump. “Veíamos que la proyección para la familia era mala y confirmamos que era el momento justo para hacerlo”, contó en diálogo con CNN en Español.
Mónica y Carla tienen estatus migratorio legal gracias a una visa de estudiante. Desde la detención de Fernando, iniciaron gestiones ante consulados argentinos e italianos para pedir su liberación.
