Cuál es el origen de la rivalidad entre Israel e Irán: un conflicto podría desatar la Tercera Guerra Mundial
El enfrentamiento entre Israel e Irán tiene raíces políticas, religiosas y estratégicas. Cómo se gestó una de las rivalidades más peligrosas del mundo actual.
Cuál es el origen de la rivalidad entre Israel e Irán: un conflicto podría desatar la tercera guerra mundial
La rivalidad entre Israel e Irán es uno de los conflictos más complejos y persistentes del escenario internacional. Aunque ambos países no comparten fronteras, sus tensiones crecieron durante décadas hasta convertirse en un enfrentamiento indirecto —y en ocasiones directo— con consecuencias globales.
Según analistas, las causas del conflicto son múltiples y profundas. Incluyen diferencias ideológicas, ambiciones regionales, disputas religiosas y el papel de Estados Unidos en la región.
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El punto de quiebre: la Revolución Islámica de 1979
Durante las décadas de 1950 y 1960, Irán —bajo el régimen prooccidental del sha Reza Pahlevi— mantenía relaciones diplomáticas con Israel. Incluso compartían intereses estratégicos en un Medio Oriente dominado por el nacionalismo árabe.
Sin embargo, todo cambió en 1979 con la Revolución Islámica. El ayatolá Ruhollah Jomeini derrocó al sha e instauró una teocracia chiita que rompió relaciones con Israel, al que comenzó a llamar "el régimen sionista". Desde entonces, Irán considera a Israel un enemigo ideológico y político.
En sus primeros discursos como líder supremo, Jomeini acusó a Israel de ser “un cáncer en el corazón del Islam” y llamó a su eliminación. Esta postura se convirtió en una política de Estado en Irán y se mantiene hasta hoy, según documentó el Council on Foreign Relations (CFR).
El rol de Hezbollah y los conflictos por delegación
Irán nunca atacó directamente a Israel de forma oficial, pero financió y armó a grupos enemigos del Estado hebreo, como Hezbollah en Líbano y Hamas en Gaza. Este respaldo ha sido clave en la estrategia iraní para hostigar a Israel sin una confrontación abierta.
Israel, por su parte, llevó a cabo ataques aéreos en Siria y otros países de la región contra objetivos militares iraníes, según The Guardian y Reuters. Estos ataques buscan frenar el avance de Irán y sus aliados cerca de sus fronteras.
El conflicto nuclear: otro frente de batalla
Uno de los puntos más delicados de la rivalidad es el programa nuclear iraní. Israel teme que Teherán desarrolle armas atómicas y advirtió públicamente que no permitirá que eso ocurra. En 2010, comenzó una serie de operaciones encubiertas —incluyendo ciberataques como el Stuxnet— para frenar el avance nuclear iraní, según reveló The New York Times.
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El acuerdo nuclear de 2015, firmado por Irán y seis potencias mundiales, fue criticado duramente por el entonces primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Tras el retiro de EE.UU. del pacto en 2018, la tensión aumentó. Irán reinició el enriquecimiento de uranio y las amenazas cruzadas volvieron a escalar.
Una lucha por la hegemonía regional
Además de lo ideológico y religioso, el enfrentamiento también responde a una disputa por influencia en Medio Oriente. Mientras Irán apoya a regímenes chiitas y milicias armadas en Siria, Irak, Líbano y Yemen, Israel busca frenar ese avance a través de alianzas con países árabes suníes como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Egipto.
Con el tiempo, la rivalidad dejó de ser un tema local y se transformó en un tablero geopolítico de alto riesgo. La reciente escalada, tras los ataques a instalaciones nucleares en Irán y la respuesta con misiles hacia Israel y bases estadounidenses, genera preocupación a nivel global.
