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"Sin industria no hay Nación": la UIA cruzó a Milei y pidió políticas para sostener empleo y producción

La entidad industrial cuestionó el tono presidencial, defendió al sector y exigió una agenda productiva con reglas claras.

La Unión Industrial Argentina (UIA) salió al cruce del presidente Javier Milei luego de su discurso en la apertura de sesiones ordinarias del Congreso y publicó un comunicado con un mensaje contundente: “Sin industria no hay Nación”, una frase atribuida al expresidente Carlos Pellegrini.

El pronunciamiento se conoció tras una reunión entre representantes de las uniones industriales del Norte y el Comité Ejecutivo de la UIA, donde se plantearon preocupaciones por la situación productiva y se solicitó apoyo para implementar medidas de estímulo a la actividad.

El diagnóstico: baja actividad, presión fiscal y caída del empleo

La entidad advirtió que la transición hacia el nuevo esquema económico “implica un proceso de adaptación profundo que no es homogéneo ni inmediato” y señaló que muchas empresas -especialmente pymes- atraviesan una situación crítica.

Entre los principales problemas mencionados:

  • Bajo nivel de actividad
  • Alta presión fiscal
  • Dificultades para acceder al financiamiento
  • Caída del empleo

El foco estuvo puesto en el Norte Grande -Catamarca, Chaco, Corrientes, Formosa, Jujuy, La Rioja, Misiones, Salta, Santiago del Estero y Tucumán-, región que concentra la cuarta parte de la población argentina, pero exhibe el peor poder adquisitivo del país y bajo nivel de empleo privado registrado, con fuerte peso del empleo público.

El peso de la industria en la economía argentina

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La industria le pidió a Javier Milei reglas claras, una agenda productiva y respeto.

En su comunicado, la UIA detalló el impacto estructural del sector industrial en la economía nacional:

  • 19% del PBI
  • 27% de la recaudación fiscal nacional
  • 19% del empleo formal directo (aproximadamente 1.200.000 trabajadores)
  • 2.400.000 empleos formales indirectos
  • Más de 3.600.000 puestos dependen directa o indirectamente de la industria

La entidad sostuvo que estos datos reflejan el “rol estratégico” del sector por su capacidad de generar valor agregado, exportaciones y divisas.

Reconocimientos y advertencias al Gobierno

A pesar del cruce, la UIA reconoció avances del Gobierno en materia de equilibrio fiscal, baja de la inflación, reformas estructurales, actualización del marco laboral e integración internacional.

Sin embargo, marcó límites. Señaló que la industria compite directamente con el mundo y debe adaptarse a estándares internacionales en presión impositiva, infraestructura y costos financieros. En ese sentido, reclamó una agenda para reducir “distorsiones acumuladas”.

Además, defendió al empresario argentino ante las críticas presidenciales: aseguró que no diseñó el marco económico previo ni es responsable de las distorsiones estructurales acumuladas durante décadas.

El pedido político: respeto y reglas claras

En el tramo más político del documento, la UIA afirmó que el respeto es “condición básica del desarrollo” y pidió reconocimiento hacia quienes producen, invierten y generan empleo.

La industria es parte de la solución”, concluyó el comunicado, al tiempo que reafirmó su voluntad de trabajar junto al Gobierno, los trabajadores y la sociedad para construir una economía productiva e integrada al mundo.

Un debate que impacta en toda la economía

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La UIA respondió tras el discurso presidencial y defendió el rol del sector productivo.

El cruce entre el Gobierno y el sector industrial se da en un contexto de tensiones por precios, apertura de importaciones y competitividad.

La discusión no es sectorial: involucra a la industria, el agro, el comercio, las finanzas, al empleo y el poder adquisitivo de los consumidores.

La frase elegida por la UIA sintetiza el posicionamiento empresarial en medio de la polémica: sin producción nacional, advierten, no hay desarrollo sostenible.

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