“Parar no es bueno, pero el gobierno es responsable por la situación económica”

En Rebeldes Sin Siesta conversamos con el economista Javier Milei para conocer sus apreciaciones respecto al impacto del paro general en las finanzas del país y la política económica que está llevando adelante el gobierno de Mauricio Macri.

“Desde mi punto de vista, el paro nunca es una medida buena. Me parece mal que algunos sindicalistas hayan usado métodos coercitivos para imponer el paro: si la gente quiere adherir debería poder hacerlo y si no quiere parar también debería poder hacerlo”, expresó Milei.

Luego continuó: “Pero también es cierto que el gobierno tiene su responsabilidad en esto: focalizar todo en que los sindicalistas son malos es crear una situación de antagonismo que no sólo no contribuye, sino que es lavar culpas propias en otros, siendo que también hay responsabilidad del gobierno en el malestar de la economía“.

El especialista explicó que, a su criterio, “Esto viene de arrastre: los errores cometidos por Prat Gay en el diagnóstico de la situación económica hoy los estamos pagando con la inflación y con las dificultades en la actividad económica, el empleo y la inversión. Hace cinco años que el PBI está estancado. Esta ‘mejora’ que el gobierno ve, no es crecimiento, es sólo un rebote, el mismo que tuvo el kirchnerismo en 2015 y en 2013. Son momentos en que se estimula la demanda con gasto público, generando déficit y acelerando la tasa de inflación. Si al kirchnerismo no le funcionó, ¿por qué le funcionaría al gobierno de Macri?“, argumentó.

Milei opinó que “lo que tiene que modificar el gobierno es la política fiscal, y hasta ahora no ha hecho ni un ápice en ese sentido. La política fiscal hace que este país sea inviable“, indicó y sostuvo que “una empresa paga por mes 32 impuestos en la provincia de Buenos Aires. además, esa misma empresa, por cada peso que paga de salario a los trabajadores, paga 3 pesos de impuestos. Es decir, que si redujeras un tercio la presión impositiva, estarías creando un millón de puestos de trabajo”.

El tamaño del blanqueo es impresionante. Equivale al 21% del PBI, es un numerazo. Es un número verdaderamente escalofriante. Esos fondos empiezan a pagar impuestos y con eso se seguirá financian do la reparación histórica de los jubilados. Pero blanquear no significa que esos fondos vayan a ser repatriados. Y si son repatriados, van a generar un crecimiento en la oferta de dólares, que significaría una apreciación del peso, y eso generaría un desequilibrio que los sectores exportadores no sé si pueden enfrentar”, analizó.

Para el entrevistado, “cumplir la meta de inflación propuesta por el Banco Central es posible. En el primer semestre del 2016 la inflación promedio mensual fue del 4,5%, es decir que en términos anualizados estuvo cerca del 60%. En el segundo semestre, la inflación promedio fue del 1,5%, que anualizado da un 20%. Si en 2017 el comportamiento del índice de precios se da en las mismas proporciones que en 2016, teniendo en cuenta los valores de los primeros meses de este año, a fin de año estaremos en una inflación del 18%”, explicó.