Bancos podrán usar los dólares del blanqueo para prestarle al Tesoro
La semana pasada, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) aprobó una adecuación a las normas de crédito en dólares y modificó un inciso que habilita a los bancos a comprarle al Tesoro nacional los bonos de deuda en moneda extranjera que emita por un total que no supere la mitad del monto total en préstamos que tengan concedidos al sector privado.
La norma busca aprovechar la disparada en el stock de depósitos en dólares resultado del blanqueo.
La norma, Comunicación “A” 6105, implica que los bancos vuelven a quedar habilitados a destinar parte de los dólares captados como depósitos al sector privado a financiar al Tesoro nacional, algo que hasta aquí, y tras las dolorosas lecciones que dejó la explosión de la convertibilidad, les estaba vedado.
Te podría interesar
Ocurre que, para evitar el descalce de monedas, desde 2002 los bancos sólo podían usar los depósitos en dólares para dar crédito a empresas exportadoras, es decir, con capacidad de generación propia de divisas, aunque manteniendo un alto nivel de encajes.
Luego el posible destino de los denominados “argendólares” se amplió hace unos años a las firmas proveedoras de exportadores y, desde la semana pasada, se agregó a los productores agropecuarios para que puedan financiar la compra de maquinaria agrícola o sistemas de riego, aun cuando no sean exportadores directos.
Pero la novedad mayor que trajo la reforma es la posibilidad de que los bancos puedan volver a suscribir emisiones primarias de instrumentos de deuda pública nacional en dólares, como lo hicieron -hasta el exceso- en la década del 90.
Para tratar de evitar esta traumática experiencia, la circular impone una serie de restricciones a estas compras. La más importante es que los bancos sólo podrán utilizar un dólar para adquirir en bonos por cada 2 dólares que hayan transformado en créditos a empresas.
“Es una forma de fijar un límite claro y a la vez evitar el riesgo de recaer en “crowding out”, explicaron en el BCRA, en alusión a un posible desplazamiento de la oferta crediticia en favor del sector público que lleve a los bancos a desatender la demanda crediticia de empresas.
Además, se mantienen en pie las normas de fraccionamiento que limitan la exposición de la banca al sector público. Todo esto hace que, aunque hoy el sistema cuenta con US$ 27.100 millones en depósitos, como sólo tiene prestados a privados menos de US$ 9000 millones, en teoría quedaría habilitado para comprarle al Gobierno unos US$ 4.500 millones en títulos de deuda. Pero, dados el nivel de encajes y el resto de las normas, ese monto se reduce a unos US$ 3.500 millones, según estimaciones de mercado.
La flexibilización llega cuando el sistema tiene “unos US$ 10.000 millones ociosos, estimó días atrás el presidente del BCRA, Federico Sturzenegger, por la aceleración que mostraron los depósitos en dólares privados (sumaron US$ 4.200 millones este mes) por el blanqueo. Pero también apunta a dejar abierta una opción de financiamiento local en dólares en caso de que el clima financiero global se pudiera deteriorar más en los próximos meses.
Fuente: La Nación
