Alfredo Di Stéfano: La “Saeta Rubia” de nuestro suelo

Se cumple un nuevo aniversario del natalicio del jugador argentino y español Alfredo Di Stéfano, fallecido en el año 2014.

El fútbol posee una historia rica en cuanto a nombres, acontecimientos, maneras y lugares. Atraviesa las culturas, rompe las barreras, genera ilusiones; todo detrás de un simple balón. De aquel deporte inventado por los ingleses hace más de 150 años, Sudamérica generó una impronta que difícilmente equiparen los europeos. En el olimpo de los jugadores más emblemáticos de esta disciplina, podemos ubicar fácilmente a tres personas: Diego Armando Maradona, Lionel Messi, y Alfredo Di Stefano.

“La Saeta Rubia”, mítico futbolista hispano argentino, nació un 4 de julio de 1926 en Buenos Aires. Luego de brillar en River Plate -donde fue campeón como jugador y como entrenador-, exportó sus talentos a Millonarios de Colombia -en aquellos tiempos el dinero que se pagaba en aquel país era bastante suculento-; y luego en el Real Madrid, donde su carrera jamás vio un tope.

El pase de Millonarios a Real Madrid, se dio gracias a un amistoso por el cincuentenario de la institución Real, en un enfrentamiento entre ambos conjuntos en el año 1952.

El fútbol europeo adquirió un gran nivel a la par de su llegada. Consciente de ello, a principios de la década del ´50 el prestigioso periodista francés Gabriel Hanot ideó una competición en la que participasen los equipos campeones de cada Liga europea. De esta manera nació la Copa de Europa. En el conjunto merengue, Alfredo Di Stefano ganó cinco Copas de Europa consecutivas, logro que con el tiempo fue agigantando la figura de un equipo descollante de estrellas, con la Saeta Rubia como atracción principal.

El dato

Con la camiseta del Real Madrid, Alfredo Di Stefano logró 308 goles. 49 goles de este récord, fueron en 58 partidos de la Copa de Europa. Números realmente sorprendentes teniendo en cuenta la época en la cual se desempeñó, junto a la calidad de los rivales a los que enfrentó.

El Súper Balón de Oro

En el año 1989, se entregó por única vez este galardón, condecorando al futbolista que mejor se destacó en los últimos 30 años. Frente a Michel Platini y Johan Cruyff, Alfredo Di Stefano logró un premio que nunca más se volverá a generar.

Con la camiseta de la selección argentina de fútbol, logró la Copa América del año 1947. Aquel equipo, de la mano del entrenador Guillermo Stábile, es probablemente el más glorioso de la historia de la selección argentina, único en conseguir un tricampeonato de esta competición.

Tras los años en España, y la inexistencia de las limitaciones que exige la FIFA en estos tiempos, Di Stéfano podría haberse sacado la espina de disputar la Copa del Mundo de la FIFA de Chile 1962, debido a que, con la camiseta celeste y blanca, atravesó los boicots generados por Juan Domingo Perón y la AFA, por no obtener la sede mundialista. Lamentablemente, una lesión en la gira previa le impidió a uno de los cuatro mejores jugadores del Siglo XX por la FIFA (junto a Cruyff, Platini y Maradona), disputar un Mundial.

Alfredo Di Stéfano falleció el 7 de julio de 2014, mientras se disputaba el Mundial de Brasil. Esta razón fue una de las cuales motivó a la selección argentina a jugar con un brazalete negro, la semifinal frente a Holanda dos días más tarde. Un hombre que explotó en España, pero que su corazón siempre pertenecerá a nuestro suelo.