Allegados a Onieva agredieron a las víctimas del caso
Una gravísima situación tuvo lugar este martes por la mañana en Reconquista, cuando familiares de Walter Ezequiel Onieva, imputado por cinco hechos de grooming y abuso sexual infantil, agredieron a las familias de las víctimas y su abogada, en el ingreso a una audiencia de apelación.
La imputación precisa que pesa sobre el acusado es la de “corrupción agravada de menores, abuso sexual simple, abuso sexual gravemente ultrajante y contacto telemático (grooming), todos los delitos en concurso real”. La pena en expectativa tiene un mínimo de 10 años y un máximo de 40.
No es la primera vez que el entorno familiar de los menores víctimas de Onieva reciben agresiones y amenazas por parte de allegados al acusado, que es hijo del ex jefe de la PDI de Reconquista, también llamado Walter Onieva.
En Sin Querer Queriendo dialogamos con la Dra. Luciana González, abogada querellante, que representa a las víctimas y sus familias. La letrada también fue agredida esta mañana y contó los detalles de la repudiable situación, en la que también intervino de manera cuestionable el juez de instrucción de la causa, Mauricio Martelossi.
“Hoy íbamos a tener una audiencia de apelación, porque el juez Martelossi le había otorgado prisión preventiva domiciliaria con acceso a las redes sociales, lo cual es terrible porque es a través de las redes sociales que Onieva contactaba a sus víctimas. La decisión de Martelossi es inaudita. Tanto la Fiscalía como la querella apelamos esto, y hoy íbamos a tener la audiencia de apelación, a cargo del juez de Cámara Carlos Renna”, explicó la abogada.
Gónzalez dijo también que “los familiares de Walter Ezequiel Onieva ya han sido imputados por el delito de intimidación. Inclusive, en otra oportunidad amenazaron a los niños que ingresaban a declarar en Cámara Gesell. Es muy evidente cómo la Policía responde al ex jefe de la PDI, y por eso hace caso omiso a las agresiones que sufrimos y da una exacerbada protección a los victimarios”.
Respecto a la situación vivida esta mañana, detalló que los familiares del acusado estaban acompañados por hombres que habitualmente trabajan como patovicas: “Tienen en promedio 2 metros de alto y 150 kilos, su sola presencia intimida”, contó la entrevistada. “Nos gritaron amenazaron y arrinconaron a mis representados y a mí también. Entramos a la Oficina de Gestión Judicial pero tampoco nos sentíamos seguros ahí adentro. Estábamos muy mal, llorando y nerviosas por la situación vivida. Una vez más quedó demostrada la indefensión total de las víctimas. Con muy buen tino, el juez Rena pidió suspender la audiencia“, agregó.
“Hoy realmente me quebré. Me quebré por la desesperación de no poder cuidar a mis clientes, que ya pasaron bastante. Cuando nos queríamos retirar no nos podíamos ir porque nos estaban esperando afuera. La Policía no nos llevaba el apunte, porque es evidente que a quien cuidan es a Walter Onieva. Cuando pedimos ayuda a la OGJ, apareció el juez Martelossi, gritando. Le gritó a la secretaria de la OGJ para que no hable con la Policía. Se metió en el medio y comenzó a gritarle a la mamá de la víctima, y llegó a empujarnos para intentar sacarnos del lugar. Es un comportamiento totalmente inadecuado para un magistrado. Voy a denunciar el accionar de Martelossi ante la Corte Suprema de Justicia de la provincia, y lamento no haberlo hecho antes“, sostuvo la abogada, a punto de quebrarse en llanto.
Los cuestionables antecedentes del juez Mauricio Martelossi
► En diciembre de 2016, dejó en libertad a Mariano Vouilloz, acusado por intentar asesinar con una golpiza salvaje a su ex pareja. Al quedar libre, Vouilloz comenzó a perseguir y amenazar a la víctima. Finalmente, el acusado fue sentenciado -por un Tribunal en el que Martelossi no estaba presente-, a 11 años de prisión por tentativa de homicidio, condena que quedó firme y comenzó a cumplir en mayo de este año.
► En enero de 2017, Pedro Ricardo Servín de 60 años, fue condenado en los tribunales de Reconquista a la pena de 2 años y 6 meses de prisión de ejecución condicional por el delito de abuso sexual contra una nena de 7 años. El juez Martelossi autorizó que continúe en libertad. Servín volvió a violar. Su nueva víctima fue una menor de 13 años, a la que dejó embarazada.
► En abril de 2017, fue el único juez del Tribunal que absolvió a Manuel Díaz, empleado judicial de Vera, imputado por violar a su propia hija en reiteradas oportunidades. Díaz fue a prisión porque los restantes magistrados del Tribunal sí lo hallaron culpable.
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Amenazas reiteradas
No es la primera vez que Luciana González se ve frente a estas situaciones. “Con mi pareja, el periodista Luciano Mascali, hace dos años que tenemos custodia de Gendarmería por las múltiples amenazas que recibimos. Cientos de llamadas, mensajes de texto, mensajes de Facebook, todos con amenazas gravísimas. El año pasado tirotearon mi auto mientras yo estaba en una audiencia, y después trataron de prenderlo fuego. Tengo custodia en mi domicilio, pero siempre que salgo de mi casa tengo miedo”, relató.
“Cada vez que tenemos audiencia por la causa Onieva, las familias de los chicos tienen mucho miedo, es ir sabiendo que algo malo te puede pasar”, agregó.
“Soy abogada en casas resonantes, y eso molesta. Represento a la familia de uno de los niños abusados por el sacerdote Monzón, y fui quien denunció al ex fiscal Regional Eladio García por intimidaciones, denuncia que terminó con su suspensión. También denuncié por situaciones similares al ex juez Virgilio Palud, expediente que terminó con su jubilación anticipada”, detalló.
Con mucho coraje, González afirmó: “No voy a retroceder, aunque sé que molesta que estas cosas salgan a la luz porque todos estaban habituados a que hubiera una justicia para ricos y otra para pobres. Me presionen como me presionen, no voy a abandonar a las víctimas. De esta ciudad me van a sacar sólo con los pies para adelante“, concluyó.
