Violencia de género: "Independientemente de que te llames Fabiola, denunciar tiene un costo altísimo"
Carolina Depaoli, psicóloga social y militante lesbo feminista, habló con AIREmsobre la denuncia de violencia de Fabiola Yañez contra el expresidente Alberto Fernández. Entre otras cosas, dejó al descubierto la complejidad que conlleva afrontar situación de violencia de género, independientemente de la posición que se ocupe.
Alberto Fernández, en el ojo de la tormenta por el testimonio de Fabiola Yáñez.
La exprimera dama Fabiola Yañez denunció al expresidente Alberto Fernández por "violencia física y "terrorismo psicológico", luego de que se conocieran chats y fotos que estaban en el celular de la secretaria de Fernández. Según el relato de Yañez, en el marco de su relación con el exmandatario nacional sufrió "terrorismo psicológico" de su parte.
“La violencia de género existe. Y no importa de qué partido seas”, sostuvo en diálogo con AIRE Carolina Depaoli, psicóloga social y militante lesbo feminista, que analizó algunas particularidades del caso.
Te podría interesar
Al respecto, la referente recalcó que independientemente del lugar que se ocupe en la sociedad, cuando se habla de violencia de género, lo que se ponen en juego son condiciones de desigualdad profundas y graves.
LEER MÁS ► Violencia física y "terrorismo psicológico", la denuncia de Fabiola Yañez contra Fernández
“La víctima denuncia cuando puede”, sostuvo Depaoli, en ese sentido, intervienen diferentes factores y aspectos de la realidad de la persona que van desde amenazas a sus hijos o la persona.
Depaoli sostuvo que es muy complejo denunciar, porque son muchas las presiones, los miedos y los aspectos que se ponen en juego. “A nosotros nos parece que porque se llame Fabiola no va a tener sentimientos. La verdad, independientemente de que te llames Fabiola, todas tenemos un montón de situaciones que nos pueden generar la presión suficiente como para no denunciar o para poder denunciar cuando podemos”, detalló la referente.
“Tiene un costo altísimo denunciar. La víctima habla cuando puede. El miedo es grande. Y tiene un costo”, recalcó Depaoli
Esta situación se replica también en lugares de trabajo donde las jerarquías son importantes y hay una verticalidad muy fuerte. “A veces preferís aguantarte el sopapo, que todo lo que viene después. Miren cuánto nos falta trabajar sobre esto”, ejemplificó.
Depaoli remarcó el hecho de que el caso de Fabiola será usado por sectores políticos para sacar una ventaja.
Sobre la figura del expresidente Fernández destacó que se trató de un “tipo que como político entendió un poco cuál era el contexto y por dónde venía y accede a políticas públicas”. Sin embargo, advirtió que “nadie está exento de ejercer violencia”. Eso también tenemos que mirar.
“Si le pasó a Fabiola, nos puede pasar a todas en el tema de la denuncia, ¿no? Que esto no termine afectando a decir, si no pudo denunciar Fabiola, ¿cómo voy a poder denunciar yo?
Depaoli llamó a pensar en las acciones, en la ruta de la denuncia, en el costo que tiene para la víctima el poder hablar. Un aspecto que requiere no solo requiere acciones políticas, concretas, legislativas, concretas, sino que también implica un involucramiento social.
Al analizar el comportamiento del señalado como agresor que amenazó con “matarse”, Depaoli señaló que es algo “común”. “El efecto de la manipulación o una de las formas de manipulación es esa. Si vos me denunciás, yo te mato, yo me mato. Si vos me dejás, yo me mato. Si vos hacés tal cosa, yo me mato. Y es muy difícil, aunque seamos conscientes de que nadie se mata por una acción de una persona, es muy difícil reaccionar de otra manera frente a eso. Es un acto manipulativo muy fuerte. Estás poniendo tu vida en la acción de otra persona”, resumió la especialista.
En líneas generales, es el miedo y el factor económico lo que impide a las víctimas de violencia de género denunciar a su agresor. En el caso de Fabiola, la imposibilidad de hacerlo está vinculado a otro tipo de presiones.
Depaoli recordó la escena de la cena en Olivos, cuando en medio de la pandemia de Covid-19 se difundió una foto en la que Fabiola y Fernández compartían un encuentro con amigos. En esa oportunidad, Fernández señaló a su mujer como la responsable de la situación.
“Lo que invito a que pensemos es como tenemos que estar alertas a signos que a lo mejor no quieren decir que esté matando. Cuando hablan de terrorismo psicológico. Si hubo violencia física, la violencia física llegó después del terrorismo psicológico”, describió la entrevistada.
En cualquier vínculo se trate de la figura de la pareja presidencial, expresidencial o de la pareja que vive al lado, el victimario tuvo que desarmar a la otra persona para lograr dominarla. En este escenario, la víctima se “desarma” no creyendo en sí mismo.
Siempre en estas estructuras jerárquicas y asimétricas siempre recae en el que está un poco más abajo. "El problema es que nos cuesta un montón hacernos responsables. El problema es que asumirse como victimario también es un problema", sostuvo Depaoli.
La violencia adopta distintas formas y variables. “Hay diferencias que marcan asimetrías. La violencia contra las mujeres, la violencia de género o contra las disidencias, tiene que ver, por un lado, por ejemplo, por la asimetría que hay entre ser minoría y no serlo. No es una cuestión de cantidades, es una cuestión de cómo se juegan las relaciones de poder”, reiteró Depaoli.
