Moscas, cucarachas y una habitación bajo llave: el macabro escenario donde hallaron a Luana
La policía encontró su cuerpo sin vida en la casa de sus padres, pero el dato más estremecedor surgió de las pericias: la adolescente llevaba muerta un mes dentro de una habitación.
La habitación donde permaneció el cuerpo de Luana bajo llave se convirtió en la prueba central contra los padres por abandono de persona seguido de muerte.
Los efectivos de la Comisaría 3° ingresaron a la vivienda familiar y chocaron de frente con una imagen dantesca: el cadáver de la joven descansaba bajo una manta en un cuarto invadido por moscas y cucarachas.
A pesar del avanzado estado de descomposición, los padres, Noelia Moretti y Raúl Cabral, convivieron con el cuerpo y mantuvieron la puerta bajo llave para que nadie descubriera el secreto. Durante esos treinta días, la madre utilizó una estrategia perversa para alejar a cualquier curioso y justificar el hedor que emanaba del lugar.
La madre utilizó insecticidas de forma constante para justificar ante los vecinos el hedor que alertaba a los familiares en el barrio 58 Viviendas.
La macabra puesta en escena para ocultar el olor a muerte
Noelia Moretti montó un operativo de limpieza constante para que el olor a muerte no alertara a los vecinos ni a su otra hija, Emilia Pucheta. Según el relato de Emilia a Clarín, la mujer limpiaba la casa a diario y aseguraba que enfrentaba una plaga de insectos.
Emilia recordó los momentos de mayor sospecha con una precisión que hiela la sangre:
Excusas constantes: la madre impedía el paso a la habitación alegando que Luana dormía o que sufría ataques de nervios si escuchaba a los nenes chiquitos.
El uso de químicos: Moretti pasaba horas limpiando con productos fuertes y cuando alguien sentía un aroma extraño, ella preguntaba con cinismo: "¿Qué olor sentís?".
Falsa protección: la mujer echaba a sus propios familiares de la casa bajo el pretexto de que estaba tirando "venenos potentes" para proteger la casa.
Simulación social: mientras Luana yacía muerta en su cama, los padres tomaban mate en el patio y saludaban a los vecinos como si nada ocurriera.
A Luana, de 15 años, la hallaron en su cama, en Entre Ríos.
La justicia de Entre Ríos dictó la prisión preventiva mientras los peritos de Paraná analizan si la falta de medicación y alimento aceleró el trágico final de la adolescente.
Abandono extremo: qué reveló la autopsia de Luana Cabral
Los médicos forenses de Paraná y Concordia arrojaron luz sobre el calvario que sufrió la adolescente antes de su fallecimiento. Los resultados preliminares confirmaron que los restos óseos de Luana no presentan lesiones compatibles con golpes o agresiones físicas directas, lo que direcciona la causa hacia un final mucho más cruel.
La principal hipótesis de la justicia apunta a que los padres dejaron morir a la chica por falta de cuidados básicos. La privación de alimentos, agua y la medicación esencial para su parálisis cerebral habrían provocado el deceso. Tras la muerte, la pareja decidió tapar el cuerpo con una manta y continuar con su rutina laboral y social, hasta que el hermano de cinco años de Luana presenció una pelea entre sus padres y rompió el pacto de silencio en la calle.