El testimonio de una madre que recurrió a la subrogación en Ucrania
Nadia Novillo y su esposo lograron ser padres tras más de diez años de tratamientos de fertilidad y la pérdida de once embarazos. Finalmente, recurrieron a la subrogación en Ucrania, donde el procedimiento está regulado y se exigen requisitos estrictos para garantizar la legalidad y transparencia del proceso.
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“En Ucrania solo pueden acceder parejas heterosexuales casadas, y aunque sea uno de los progenitores debe aportar su material genético. Las gestantes deben ser mujeres casadas, con al menos un hijo propio, y pasar evaluaciones psicológicas y médicas. Se firma un contrato y hay un seguimiento médico estricto durante todo el embarazo”, detalló.
Sobre la situación en Argentina, Novillo expresó su incertidumbre: “Sé que se hacen procesos de subrogación aquí, pero desconozco en qué marco legal se realizan. En mi caso, en Ucrania todo estuvo regulado, con estudios previos, contratos y un marco de protección para todas las partes”.
Cuando se le consultó si volvería a recurrir a la subrogación para darle un hermanito o hermanita a su hija Sol, Novillo no dudó: “Sí. Nosotros, cuando viajamos a Ucrania al encuentro del nacimiento con Sol, volví a someterme a un tratamiento de fertilidad y tenemos embriones criopreservados y tenemos muchas ganas de volver a intentarlo”.
Además, Nadia aclaró que se encuentra disposición de cualquier familia que esté interesada en saber más sobre este proceso. Ella puede ser contactada a través de su Instagram, @locaporelorden.
El vacío legal y la necesidad de una regulación
Casos como el ocurrido en Córdoba ponen de relieve la necesidad de una legislación específica en Argentina que regule la subrogación de vientre. Actualmente, la justicia resuelve estos casos con base en antecedentes y contratos privados entre las partes, lo que genera incertidumbre jurídica.
Mirá la entrevista completa por AIRE